A 25 años del primer triple crimen
Cipolletti.- Se cumplen 25 años del denominado "Triple crimen de Cipolletti", en el que las hermanas María Emilia (24) y Paula González (17) y su amiga Verónica Villar (22) fueron asesinadas a golpes, tiros y puñaladas y sus cadáveres fueron hallados semienterrados junto a las vías del tren, sus familiares creen que se trata de "un caso más que quedará impune" y recordaron a las víctimas con una campaña de afiches con los que empapelaron a toda esa ciudad rionegrina.
La tarde del domingo 9 de noviembre de 1997 María Emilia González, que tenía 24 años y una hija de tres, estudiaba. Su deseo era convertirse en maestra jardinera. En un momento le dijo a su hermana Paula de salir un rato. Paula terminaba ese año la secundaria; siete años menor que su hermana, enseguida aceptó. El papá, Ulises, les prestó el auto para que fueran a buscar a su amiga Verónica Villar, de 22 años, que estudiaba agronomía. Quisieron incorporar a otra amiga y fueron hasta la casa de Alejandra Meraviglia, pero no la encontraron. Dejaron el auto estacionado en lo de Alejandra y caminaron…
A las 21.00 no habían vuelto y ellas no era de tardar. El automóvil seguía estacionado en lo de Alejandra. Los padres fueron a la Policía, subcomisaria 69 de Cipolletti, en busca de ayuda y lo que encontraron fue insolencia y desprecio. Frente a semejante indiferencia, ellos mismos y algunos vecinos y amigos organizaron una búsqueda que se prolongó toda esa noche hasta la mañana del lunes 10.
Las radios locales cooperaron difundiendo la noticia. Recién a la tarde, se agregó la Policía… bueno, hizo acto de presencia con tres hombres. Cuando, tardíamente, organizaron patrullas policiales las mandaron hacia la zona opuesta a aquella donde luego aparecerían las chicas. El vecino Dante Caballero y su mujer salieron también a buscarlas. Exploraron todo el lunes con la ayuda de su perra doberman Ambar.
El martes 11, a las 09.30, Dante siguió por la vía del ferrocarril Roca que une Cipolletti con Cinco Saltos. Habría hecho unos cuatro kilómetros aproximadamente cuando fue hacia una zona de arbustos y tamarindos conocida como Los Olivillos, a unos 200 metros de la calle por la que las amigas habían ido a caminar. Dante se acercó. Una chica estaba en el piso, con jeans y remera roja. Era Verónica Villar... Le habían atado las manos con los cordones de sus zapatillas y en una de ellas conservaba apretado un pequeño pañuelo. Estaba amordazada con otro pañuelo. Tenía cortes en el cuello. Estaba muy golpeada. Murió asfixiada, se sabría después.
A 8 metros, estaban los cuerpos semienterrados de las hermanas González. María Emilia con un tiro en la cabeza. Paula recibió dos tiros, uno en la espalda y otro en la cabeza. Estaban atadas, amordazas y muy golpeadas. Las habían asesinado entre 12 y 16 horas antes. Los cuerpos no estuvieron siempre en el lugar donde fueron encontrados. Se presume que las mantuvieron secuestradas.
De hecho, el lunes 10 esa zona fue revisada con perros y nada había allí. La Policía no tomó nota de ninguna de estas circunstancias. En la subcomisaría 69, dijeron que habían interrogado a los dueños de chacras cercanas pero fue desmentido (el dato es importante porque al lugar donde tiraron los cuerpos solo se llega por las vías o por la zona de las chacras). Tampoco se recogieron huellas de pisadas o de neumáticos.