Un recuerdo para Don Jaime de Nevares
El padre Jaime Francisco de Nevares falleció el 19 de mayo de 1995. Fue un prelado católico argentino, obispo emérito de la diócesis de Neuquén. Su trabajo como sacerdote y, más particularmente, su accionar episcopal se centró en el ejercicio de la justicia y de la defensa de los derechos constitucionales durante las convulsionadas décadas de 1960, 1970 y 1980.
Padre conciliar en el Concilio Vaticano II, defensor de las huelgas obreras (en el Chocón) a fines de la década de 1960, fundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y a posteriori del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos en plena dictadura del Proceso de Reorganización Nacional, miembro de la CONADEP durante 1983 y 1984, y convencional constituyente para la Reforma de la Constitución Argentina de 1994, el trabajo de Jaime de Nevares lo posicionó como un referente ético, tanto para los católicos como para otros actores sociales.
Jaime Francisco de Nevares nació el 29 de enero de 1915 en la ciudad de Buenos Aires, en el seno de una familia de la alta sociedad. De joven, terminó sus estudios secundarios en el colegio Champagnat, donde fue premiado con la medalla de oro al mejor bachiller. Su ingreso a la Conferencia Vicentina en el colegio Champagnat, junto con la influencia de su bisabuelo Alejo María de Nevares Tres Palacios, determinó su temprana opción por los pobres, los marginados y los trabajadores. En abril de 1940 obtuvo el grado de abogado en la Universidad de Buenos Aires.
Según la carta mortuoria escrita por el P. Inspector Hipperdinger, De Nevares a fines de 1943, con 27 años, llega al seminario de Fortín Mercedes. En 1944 comienza a estudiar latín y se desempeña como maestro de cuarto grado. En 1945 está ya en el Noviciado y en 1946 se consagra a Dios en una vida pobre, casta y obediente al servicio de los jóvenes pobres. Entre los años 1946 y 1947 prosigue con mayor intensidad su formación apostólica salesiana. Llega así a la última etapa de formación: los 4 años de Teología, cursada en el “Instituto Internacional Salesiano de Teología” de Córdoba. Fue ordenado sacerdote el 25 de noviembre de 1951.
Ya sacerdote, fue designado en la dirección del colegio salesiano «La Piedad» en Bahía Blanca, y en la dirección del estudiantado filosófico y noviciado de los salesianos en Viedma.