Desobedeció la prohibición de acercamiento: tendrá que hacer un curso de masculinidad
Un hombre, cuyo oficio es camionero, ha sido condenado en Cipolletti por desobedecer una prohibición de acercamiento dictada en favor de su expareja y sus hijos. La acusación se originó en el fuero de Familia, donde se estableció que el hombre había ejercido actos de violencia de género y no respetó la orden de restricción.
Circunstancias del incidente
En el legajo del fuero Penal, se demostró que el día del incidente, el condenado observó a su expareja en la calle. En esa situación, cruzó su camión frente a ella y le recriminó que no le permitía visitar a sus hijos. La prohibición de acercamiento había sido emitida por el juez de Paz local y ratificada por una jueza de Familia de Cipolletti, impidiendo que se acercara a su expareja y a sus hijos a menos de 500 metros debido a los antecedentes de violencia de género.
Proceso judicial y condena
Durante el juicio penal, la fiscalía acusó al hombre por el delito de desobediencia a una orden judicial en un contexto de violencia de género. Como el imputado carecía de antecedentes, las partes acordaron una pena de tres meses de prisión en ejecución condicional.
Entre las pautas de conducta impuestas, se determinó que el condenado deberá someterse a un examen para evaluar si necesita tratamiento psicológico para el control de impulsos. Además, tendrá que completar un curso de masculinidades a través del municipio de su ciudad.
Consecuencias del incumplimiento
Se renovó la prohibición de acercamiento, que se mantiene en un radio de 500 metros. El incumplimiento de cualquiera de estas pautas puede resultar en la revocación de la condicionalidad de la pena, lo que implicaría el cumplimiento efectivo de la condena en prisión.