Producción
El pastoreo trashumante, la práctica ganadera ancestral que sigue viva en el norte neuquino
Chos Malal.- La trashumancia no es sólo un modo de producción, sino que es toda una forma de vida y una cultura que conforman un rico patrimonio inmaterial de la provincia de Neuquén y el país.
Se trata de un sistema que sigue los ciclos naturales del clima, en el que los pastores se trasladan con sus rebaños en busca de los mejores pastos para sus animales.
El invierno lo pasan en las tierras bajas del centro de la provincia, y en el verano van hacia la montaña, donde encuentran vegetación tierna en las faldas de la cordillera.

Uno de los crianceros, Pedro Herrera habló con Inta Patagonia Norte quienes compartieron su testimonio "Soy del Paraje Curaco. Voy viajando a Cajón Catrinao. Ahora queremos llegar al llano. Y así vamos haciendo unos kilómetros, pocos, no más, porque tiene que ir despacio, arriando, porque el animal va chico, el chivito es chico, y se arriega. Avanzamos por tramos de veinte, treinta kilómetros por día. Y nosotros llevamos una cantidad no mucha de animales. Son quinientas chivas".
Pedro fue entrevistado en medio de la cordillera, y contó cómo es su larga trayecto recorriendo con los animales, "Las vacas ya las tiramos. Tiramos en jaula, porque no podés arriarla. Esas ya las tenemos en la cordillera. Los campo de veranada dicen que están buenos, porque tienen mucha humedad, mucha agua, y hay nieve en la cordillera nomás. No es que haya mucha tampoco. Yo tengo una familia en Chos Malal. Y ellos por ahí me ayudan mucho. Bueno, tenés momentos de todo. Momento duros, momento que estás bien". Agregó que, "cuando llegué a la cordillera, ya estaba un poco tranquilo, pero este tema del arreo, los fríos, que tenés que dormir así al campo, hay que aguantarse".
Son muchas las semanas que tienen que quedarse en la cordillera con los animales, "Estamos hasta fines de abril, nosotros, desde ahora. A fines de abril ya pegamos la vuelta, alrededor del 20 de abril", finalizó Pedro.