Bariloche
Un San Bernardo fue abandonado en Neuquén y ahora se recupera en Bariloche
Bariloche.- Los días de calor parecían alejarse del futuro próximo de Malú, el perro San Bernardo que adoptaron y abandonaron en Neuquén, pero apareció una nueva dueña desde Bariloche gestionó todo para la salida de Neuquén hacia Río Negro
La realidad de Malú es que está en tratamiento: "Desde Red Canina Bariloche están ayudando con sus ataques de epilepsia y además tiene algunos problemas con la vista, por eso estamos dándole continuidad para que pueda mejorar en un hogar en el que le vamos a dar todo el cariño y la contención posible".
Hace menos de un mes la mirada de "Malú" llegó al corazón de todos. Su mirada era un grito silencioso que pedía nuestra colaboración para dejar de estar en un ambiente donde no pertenecía y volver a su hábitat natural.
Fue difícil, pero así como este San Bernardo supo conocer el peor lado del ser humano en sus primeros dueños, conoció ahora la bondad de todas las personas que colaboraron para que deje las calles de Neuquén y vuelva a Bariloche.
Su historia comenzó hace seis años cuando lo adoptaron en esta ciudad y se lo llevaron a un departamento en Neuquén. Después, la persona que se lo llevó se lo dio a una persona mayor. "Malú" se escapó y comenzó a deambular en una ciudad con una temperatura mucho más cálida de la que puede soportar.
Sin embargo, tanto en Neuquén como en Bariloche hubo gente que decidió involucrarse para que "Malú" vuelva a donde tiene que estar y pueda conocer el amor y cariño que los humanos le podían dar.
Hace más de una semana que este perro san Bernardo ya está en la cordillera y, además de estar feliz, dejó de tener convulsiones, uno de los problemas que tenía en Neuquén. Bastó una semana para que su vida vuelva a la normalidad que nunca debió perder.
Por supuesto que para que todo esto suceda se necesitó mucha ayuda, desde gente que colaboró con dinero para su alimento y medicación, hasta las personas que trabajaron para que su traslado sea el correcto y viaje bien de ciudad a ciudad.
Hoy "Malú" está donde tiene que estar, cuidado y querido por gente que abrió su corazón para que esa mirada de ayuda se transforme en una mirada llena de alegría.
elcordillerano