Más de un millón de trabajadoras domésticas en Argentina quedan fuera del blanqueo: un duro golpe a la formalización
La medida de blanqueo laboral implementada por el Gobierno argentino ha dejado a más de 1.2 millones de empleadas y empleados domésticos en una situación de gran vulnerabilidad. A pesar de que este sector representa uno de los mayores índices de informalidad laboral en el país, el decreto reglamentario del blanqueo excluyó expresamente a estas trabajadoras.
Según datos oficiales, se estima que en Argentina existen alrededor de 1.7 millones de personas dedicadas al trabajo doméstico, de las cuales solo 500.000 cuentan con un registro formal. Esta situación genera una enorme desigualdad y expone a las trabajadoras domésticas a condiciones laborales precarias y sin ninguna protección social.
Carlos Brassesco, apoderado de la Unión del Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPACP), expresó su profunda preocupación ante esta situación. “El decreto incorpora una exclusión que no figura en la ley original, dejando fuera de la posibilidad de regularización laboral al sector más afectado por la informalidad”, afirmó Brassesco.
La ley que regula la actividad del personal doméstico, la 26.844, data del año 2013 y establece derechos laborales básicos para estas trabajadoras. Sin embargo, la realidad es que la gran mayoría de ellas continúa trabajando en la informalidad, sin acceso a seguridad social, vacaciones pagas, aguinaldo ni otros beneficios.
El blanqueo laboral, que busca regularizar situaciones laborales no registradas o deficientemente registradas, ofrece una oportunidad para que muchos trabajadores puedan acceder a derechos laborales básicos. Sin embargo, la exclusión del personal doméstico de este beneficio representa un retroceso en la lucha por la formalización laboral en Argentina.