Cambios en el cuerpo diplomático
El Gobierno desplaza al embajador en España y analiza nuevos recambios
El presidente Javier Milei desplazó al embajador argentino en España, Roberto Bosch , en una decisión que marca cambios significativos en la política exterior del Gobierno.
Según confirmaron altas fuentes de la Casa Rosada , el decreto que ordena su regreso a Buenos Aires ya está en marcha y su salida estaba prevista desde hace meses.
Bosch, diplomático de carrera, había sido designado por la ex canciller Diana Mondino y enfrentó varios desencuentros durante su gestión, incluido un mal vínculo con el economista español Jesús Huerta de Soto , figura clave para Milei. Además, no logró reunir empresarios afines al presidente en su primera visita a Madrid, lo que terminó por sellar su destino.
Más cambios en el servicio exterior
El cónsul argentino en Nueva York, Martín Piñeiro Aramburu , también fue removido. La decisión llega tras la polémica generada por una lujosa fiesta de Halloween en su residencia, con bebidas premium y catering de alto nivel.
En cuanto al reemplazo de Bosch, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos , impulsa al secretario de Turismo y Deportes, Daniel Scioli , mientras que el canciller Gerardo Werthein propone a un empresario cercano. Este tipo de disputas internas ya se ha visto en otras designaciones, como la del embajador en Estados Unidos, Alec Oxenford .
Impacto en la relación con España
La salida de Bosch coincide con el enfriamiento de las relaciones entre Milei y el presidente español, Pedro Sánchez , quien recientemente decidió reponer al embajador español en Argentina, Joaquín María de Arístegui Laborde .
Posibles recambios en otras embajadas
Tras ascendido que el Gobierno evalúa nuevos cambios en representaciones clave, como la embajada en China, actualmente liderada por Marcelo Suárez Salvia , un diplomático de amplia experiencia. Estos movimientos buscan consolidar un cuerpo diplomático alineado con la estrategia internacional del presidente Milei, especialmente tras su acercamiento a Xi Jinping.
El Gobierno mantiene la mira puesta en fortalecer su agenda exterior con figuras de confianza, mientras sigue ajustando las piezas del servicio diplomático.