Detalles sobre la desaparición de María Cash
Desaparición de María Cash: Detalles escalofriantes de la llamada anónima que vincula al camionero
La desaparición de María Cash, ocurrida en julio de 2011, sigue siendo uno de los casos más resonantes en Argentina. Sin embargo, un enigmático llamado recibido en 2013 vuelve a estar en el centro de la atención tras la reciente detención de Héctor Romero, un camionero vinculado al caso. Romero fue señalado como la última persona en ver con vida a la joven diseñadora, y los detalles del llamado anónimo podrían ser clave para esclarecer lo ocurrido.
El llamado anónimo de 2013
En 2013, dos años después de la desaparición de María, la familia de la joven recibió un misterioso llamado en su teléfono fijo. Una mujer desconocida alertó sobre Héctor Romero y sugirió que el cuerpo de María podría haber sido arrojado al dique El Tunal, en Salta. Este dato llevó a las autoridades a realizar operativos de búsqueda en la zona, pero los esfuerzos no arrojaron resultados. Ahora, con Romero imputado por homicidio calificado por alevosía, la pista vuelve a tener relevancia.
Las contradicciones de Héctor Romero
Romero fue identificado como la persona que levantó a María cuando hacía dedo en la ruta. Sin embargo, sus versiones sobre lo sucedido han generado sospechas. Inicialmente, afirmó haberla dejado en una finca, pero luego cambió su relato, indicando otro punto de la ruta, y finalmente mencionó la gruta de la Difunta Correa como el lugar donde habría dejado a la joven.
El fiscal general Eduardo Villalba, quien lidera la investigación, sostuvo: "Todo indica que Romero le quitó la vida a María Cash e hizo desaparecer el cuerpo". Aunque se presume que actuó solo, el fiscal no descarta la posibilidad de que haya contado con cómplices, apuntando al silencio y las posibles omisiones en su entorno.
Pruebas y sospechas
A pesar de que se realizaron múltiples allanamientos en la casa de Romero y en el camión que conducía en 2011, no se encontraron pruebas físicas que lo incriminen directamente. Sin embargo, un análisis de su teléfono celular reveló movimientos sospechosos el día de la desaparición. Los registros indican que estuvo en Joaquín V. González y regresó a General Güemes horas después, sin una explicación clara de su paradero.