Estafa
Denuncian una estafa de viviendas que afecta a familias en el Alto Valle
General Roca atraviesa un nuevo escándalo con empresas constructoras que incumplen sus compromisos. Esta vez, AMBAR Construcciones se encuentra en el centro de las denuncias.
La firma, que comenzó a operar en 2021, prometía viviendas accesibles, pero ha dejado a más de 20 familias con proyectos inconclusos y millas de pesos perdidos.
Las historias de los damnificados reflejan una práctica repetitiva: contratos incumplidos, avances de obra deficientes y una falta de respuestas tanto de los propietarios como de la justicia.
A pesar de las promesas iniciales de cumplir con los plazos y presupuestos, la empresa cerró su oficina en calle Buenos Aires 1111, dejando a los clientes en un limbo legal.
De sueños a pesadilla
Uno de los afectados relató cómo, después de un año de pagos puntuales, decidió avanzar en la construcción de su vivienda, confiando en las promesas de la empresa. Sin embargo, tras un desembolso total, las obras nunca comenzaron y las excusas se hicieron rutinariamente. Los propietarios de AMBAR ofrecieron firmar compromisos legales que nunca se materializaron.
La situación empeoró al descubrir que los representantes no poseen bienes embargables y que la empresa no está registrada en el municipio.
Justicia ausente y damnificados en pie de lucha
Los afectados han intentado múltiples vías legales, pero se enfrentan a un entramado judicial que dificulta recuperar el dinero invertido. "No consideran estafa lo que hicieron conmigo porque me construyeron un porcentaje de la casa", comentó una de las damnificadas, que ahora enfrenta una deuda millonaria por créditos UVA.
Además, hay quienes sospechan que la empresa sigue operando bajo otro esquema. Ante esta posibilidad, los vecinos inmediatamente a la comunidad a estar alerta y evitar caer en nuevas estafas.
El rol del municipio y la necesidad de controles
La falta de registro de AMBAR Construcciones en la municipalidad de General Roca exponen fallas en el control de las empresas locales. Aunque el municipio asegura que la contratación de la empresa para la Fiesta de la Manzana fue realizada por privados, los damnificados cuestionan la falta de supervisión.
Por ahora, la incertidumbre persiste. Las familias afectadas buscan justicia y esperan que su lucha visibilice un problema recurrente en la región: la proliferación de constructoras que incumplen y desaparecen sin rendir cuentas.
La Red