2024-12-31

Muerte digna

La desconexión de Jorge Lanata: quién tomó la decisión en su momento más crítico

La familia de Jorge Lanata enfrentó una difícil decisión cuando los médicos informaron que su salud era irreversible. La desconexión se produjo tras la falla multiorgánica que complicó aún más su delicado estado.

La noticia de la muerte de Jorge Lanata conmocionó al país este lunes, tras más de seis meses de internación en el Hospital Italiano debido a complicaciones de salud. La última etapa de su vida estuvo marcada por un intenso proceso de lucha contra una falla multiorgánica, que, según médicos cercanos a la familia, ya no ofrecía esperanza de recuperación.

El momento decisivo ocurrió 48 horas antes de su fallecimiento, cuando comenzaron a fallar órganos vitales, incluyendo el riñón trasplantado, seguido por el hígado y otros órganos. Los médicos informaron a su familia que lo que estaba ocurriendo era irreversible, y que el proceso sería devastador.

Lee también: Los detalles del último adiós a Jorge Lanata: velatorio en la Casa de la Cultura de CABA

La última llamada y la decisión médica

Este lunes, la familia recibió la llamada de los médicos para informarles que la situación era crítica y que debían prepararse para despedir a Lanata. Según declaraciones del periodista Damián Rojo, la comunicación de los médicos a la familia fue clara: "Desde la medicina, hicieron todo lo que estaba a su alcance, y ahora todo quedaba en manos de Dios". Esta difícil noticia llegó luego de una falla multiorgánica provocada por un cuadro de insuficiencia renal y complicaciones derivadas.

Según la doctora Mariana Lestelle, amiga cercana de Elba Marcovecchio (esposa de Lanata), la situación empeoró cuando se produjo un sangrado debido a la sonda rectal colocada, lo que agravó la situación. Tatiana Schapiro, en el programa Cortá por Lozano, también mencionó que la complicación derivó en un infarto, lo que finalmente llevó a la desconexión de Lanata.

La desconexión: un acto médico-humanitario

La desconexión de Jorge Lanata ocurrió cuando los médicos informaron que no había nada más que pudieran hacer para mantenerlo con vida. Según Ángel De Brito, la situación se había vuelto tan crítica que sin máquinas no quedaba esperanza. En este contexto, se destacó el concepto de "no intervencionismo médico". En estos casos, cuando los esfuerzos médicos ya no son efectivos y la situación se vuelve irreversible, la medicina tiene un lado humanitario, y se opta por no continuar con el "encarnizamiento terapéutico".

La desconexión de Lanata fue una decisión difícil, pero necesaria, tomada en el marco de su irreversible estado de salud. La familia y los médicos optaron por no seguir adelante con un tratamiento que solo prolongaría el sufrimiento, permitiendo que el proceso llegara a su fin de forma más natural.

Te puede interesar