Innovación en alimentos funcionales
La jarilla se convierte en un súper alimento con beneficios para la salud
Investigadores argentinos transformaron la jarilla (Zuccagnia punctata), una planta autóctona de zonas áridas, en un alimento funcional con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
El producto, una bebida en polvo, podría ayudar a prevenir enfermedades crónicas como la diabetes y la obesidad.
El desarrollo estuvo a cargo del Instituto INBIOFIV del CONICET y la Universidad Nacional de Tucumán, liderado por la Dra. María Inés Isla, junto al grupo de Tecnología de Alimentos del Instituto PROBIEN del Conicet y la Universidad Nacional del Comahue, dirigido por la Dra. Salvatori.
La bebida combina jarilla, jugo de arándano y miel de azahar de limón, potenciando su efecto antioxidante y su capacidad para regular el metabolismo. En Argentina, más del 25% de la población adulta padece síndrome metabólico, y este hallazgo podría convertirse en una alternativa natural para reducir el riesgo de estas enfermedades.
Tecnología para conservar sus propiedades
Los extractos de jarilla, recolectados en los Valles Calchaquíes, fueron analizados y procesados mediante liofilización y secado spray, garantizando la estabilidad del producto en polvo sin perder sus beneficios nutricionales.
Un aporte a la salud y a la economía regional
Además de su impacto en la salud, este desarrollo impulsa el uso sostenible de especies nativas y la economía regional. La valorización de la jarilla fomenta su producción responsable, beneficiando a pequeños productores del Noroeste Argentino.
Futuro prometedor
Aunque se requieren más estudios clínicos para confirmar su eficacia, la base científica posiciona a esta bebida como un innovador súper alimento con potencial para mejorar la calidad de vida y promover la sostenibilidad.