2025-03-18

Informe

La violencia contra las periodistas en Argentina: un desafío a la libertad de expresión

En Argentina, las mujeres periodistas enfrentan diversas formas de violencia en el ejercicio de su trabajo profesional.

Un reciente informe del Foro Argentino de Periodismo (FOPEA), respaldado por la UNESCO y el Fondo Mundial para la Defensa de los Medios (GMDF), titulado “Periodistas Amenazadas: investigar para protegerlas”, expone que las agresiones psicológicas, el hostigamiento, la violencia institucional y económica, así como los ataques en línea,son problemas persistentes a lo largo de sus carreras.

El estudio, realizado entre julio y diciembre de 2024, se basa en un enfoque de casos múltiples, reflejando las experiencias de mujeres periodistas de distintas regiones del país quienes señalaron desafíos significativos en sus trayectorias profesionales, entre los cuales sobresalieron la escasez de acceso a puestos jerárquicos, la persistente brecha salarial y las agresiones basadas en género.

Durante la investigación, que abarcó a 215 periodistas de todo el país, se analizó cómo la violencia de género afectaba la salud, el desarrollo profesional y las oportunidades de ascenso de las periodistas. El hallazgo más alarmante fue que las agresiones ocurrían en sus primeros años de carrera, generalmente a manos de superiores, colegas y funcionarios públicos. Sin embargo, la mayoría de las mujeres no denunciaban estos actos de violencia. En lugar de recurrir a instancias formales de apoyo, tendían a compartir sus experiencias con colegas.

A lo largo de este estudio, también se identificaron barreras culturales y de cuidado que dificultaban el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo en los medios de comunicación.

Además, la brecha salarial continuaba siendo un obstáculo considerable: un 97% de las mujeres encuestadas reconocían ganar menos que sus colegas masculinos en puestos similares.

Otro aspecto crítico que reveló la investigación fue la precarización laboral. Aunque la mayoría de las periodistas trabajaba en medios privados con empleos registrados, el acceso a estabilidad laboral y ascensos seguía siendo complicado. Muchas periodistas enfrentaron condiciones adversas en su trabajo, además de discriminación relacionada con la maternidad.

En este contexto, la violencia de género se configuró como un mecanismo de control y censura. Las mujeres entrevistadas mencionaron que los ataques no solo buscaban intimidarlas personalmente, sino también desacreditar su labor y limitar su libertad de expresión.

Las violencias identificadas en el estudio se manifestaron de diferentes formas:

  • Psicológica: menosprecio, burlas, sobrecarga de trabajo.
  • Institucional: falta de respuesta ante denuncias, obstáculos para acceder a cargos de mayor responsabilidad.
  • Económica: desigualdad salarial, falta de reconocimiento por el trabajo realizado.
  • En línea: amenazas y ataques a través de las redes sociales.

El estudio no solo presentó datos cuantitativos, sino que también incorporó entrevistas cualitativas que dieron una dimensión humana y subjetiva a los resultados. Esto permitió una comprensión más profunda de la situación que viven las mujeres periodistas en el país y subrayó la necesidad de implementar acciones de prevención y sanción para erradicar las violencias y discriminaciones en el ámbito periodístico.

Una de las conclusiones más relevantes de la investigación fue la importancia de fortalecer las medidas de protección y prevención contra las violencias de género. El informe destacó la necesidad de capacitación obligatoria en perspectiva de género para todos los trabajadores de los medios de comunicación, la implementación de protocolos eficaces para abordar denuncias y el apoyo a las víctimas. Además, se señaló que es crucial promover una cultura organizacional que sea sensible al género y que fomente el respeto y la equidad dentro de las redacciones y equipos de trabajo.

El estudio también subraya el papel fundamental del periodismo en una democracia, y cómo, cuando las mujeres periodistas son silenciadas, la libertad de expresión y el acceso a la información de la sociedad se ven gravemente comprometidos. Visibilizar y abordar las violencias que enfrentan las periodistas no es solo una necesidad urgente, sino también un acto de justicia para garantizar el pleno ejercicio de la profesión en condiciones de igualdad y libertad.

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