2025-04-18

Semana Santa

Fuerte mensaje social de la Iglesia en Jueves Santo

A diferencia de otros años, el rito fue dedicado a la tercera edad, en clave de apoyo y crítica a la situación social que atraviesan

En el marco del Jueves Santo, la Iglesia Católica elevó un contundente mensaje social al dedicar el tradicional lavado de pies a los adultos mayores.

La ceremonia fue encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en la parroquia Virgen Inmaculada del barrio porteño de Villa Soldati.

Este año, bajo el lema “A los pies de nuestros abuelos”, la liturgia visibilizó la dura realidad que atraviesan los jubilados en la Argentina, muchos de los cuales sufren la falta de acceso a medicamentos, alimentos y servicios básicos.

“Démosle el dominio político al corazón”, reclamó García Cuerva durante su homilía, en la que también exigió una jubilación digna para quienes trabajaron toda su vida.

Solidaridad en tiempos difíciles
La acción fue impulsada por los curas villeros y los sacerdotes de barrios populares, junto con la Familia Grande del Hogar de Cristo. Además del tradicional gesto de humildad, se leyó un comunicado en el que se remarcó la preocupación de las comunidades por los adultos mayores.

“El jubilado no está retirado de la vida. Merece condiciones para disfrutar del tiempo libre, encontrarse con otros y servir. Eso no es posible si no le alcanza para alimentarse ni para tomar medicamentos”, expresaron los organizadores.

Más de 400 personas en la Misa Crismal
La ceremonia reunió a religiosas, seminaristas y obispos de todo el país. También se consagró el Santo Crisma, se bendijeron los óleos y se renovaron las promesas sacerdotales.

La misa culminó con la bendición papal con indulgencia plenaria del Año Santo y un emotivo canto de la Salve Regina.

Una tradición que pone en el centro a los más vulnerables
Desde hace años, el lavado de pies en barrios populares se realiza con distintos grupos sociales como protagonistas: mujeres víctimas de violencia, personas en situación de calle, trabajadores esenciales, migrantes.

Este año, los jubilados fueron los elegidos como símbolo del abandono y la urgencia.

El mensaje de la Iglesia se replicó en templos de todo el país, en una clara intención de reforzar el llamado a la unidad social y a la solidaridad activa. En palabras del propio García Cuerva:

“Nos encontramos en tiempos de desencuentros y divisiones. Es fundamental caminar juntos, buscar unidad, y no dejar a nadie fuera”.

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