Tras el terremoto en Chile, advierten posibles réplicas y riesgo sísmico en la cordillera
El gobierno de Chile anunció este viernes el levantamiento de la alerta de tsunami que se había emitido tras el terremoto de magnitud 7,5 que sacudió la zona de Puerto Williams, en el extremo sur del país. Aunque se descartó un maremoto, las autoridades mantienen un estado de precaución por posibles variaciones anómalas del nivel del mar y eventuales réplicas.
¿Dónde podría ser la próxima catástrofe?
Tras el fuerte sismo, crecen las preocupaciones sobre otras zonas de riesgo. Especialistas señalaron que la cordillera de los Andes podría ser el próximo punto de tensión por el movimiento de placas tectónicas. Aunque no se puede predecir con exactitud, existe la posibilidad de nuevos eventos sísmicos que impacten tanto a Chile como al sur de Argentina.
Un "tsunami instrumental" y siete réplicas
Alicia Cebrián López, directora del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), explicó que el fenómeno detectado fue un “tsunami instrumental”, es decir, medido por sensores pero imperceptible para la población. En bases antárticas de Chile y Ucrania se registraron aumentos del nivel del mar de entre 6 y 23 centímetros.
El epicentro del sismo se ubicó a 218 km al sur de Puerto Williams, con una profundidad de 10 kilómetros. El movimiento generó siete réplicas, sin daños materiales ni víctimas reportadas hasta el momento.
Sergio Barrientos, director del Servicio Sismológico de Chile, indicó que es esperable que continúen réplicas, pero con menor intensidad y frecuencia con el paso del tiempo.
Recomendaciones y seguimiento oficial
A pesar del levantamiento de la alerta, las autoridades recomendaron a la población evitar zonas costeras por precaución. El presidente Gabriel Boric suspendió su agenda para seguir la situación desde La Moneda, especialmente atento a Punta Arenas, su ciudad natal, incluida en los protocolos de evacuación iniciales.
Los organismos de emergencia permanecen en estado de alerta y continúan monitoreando la región, mientras la comunidad científica mantiene la atención en la actividad sísmica de la cordillera como posible zona de riesgo futuro.