Bolsonaro recibió el alta médica tras tres semanas internado: cómo sigue su recuperación
El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, recibió este domingo 4 de mayo el alta médica luego de permanecer internado durante tres semanas en el Hospital DF Star de Brasilia, tras una compleja cirugía por oclusión intestinal. El líder ultraderechista de 70 años salió del centro de salud acompañado por su esposa Michelle Bolsonaro y saludó a simpatizantes que lo esperaban afuera.
Bolsonaro fue internado el 12 de abril, tras sufrir intensos dolores abdominales durante un acto político en Natal. Dos días después fue sometido a una cirugía de 12 horas para desobstruir el intestino y reconstruir la pared abdominal, una intervención considerada la más compleja desde que fue apuñalado en 2018 durante la campaña presidencial.
Jair Bolsonaro tras el alta: "Quieren esconder algo"
En contacto con la prensa, Bolsonaro aprovechó para defender una ley de amnistía para quienes fueron condenados por el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023, cuando miles de manifestantes bolsonaristas invadieron las sedes de los tres poderes en Brasilia. "¿Por qué esa maldad con esas pobres personas que están en prisión? Algo quieren esconder...", lanzó en referencia al juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, quien instruye la causa.
El expresidente adelantó que planea participar de la marcha a favor de la amnistía que se realizará el próximo miércoles en la capital brasileña, a pesar de que sus médicos le recomendaron reposo, evitar aglomeraciones y mantener una dieta restringida por su estado de salud.
Siete cirugías desde 2018
Desde que fue herido en Juiz de Fora durante un acto en 2018, Bolsonaro se sometió a siete cirugías digestivas. Esta última fue necesaria debido a una oclusión que amenazaba con complicaciones mayores, además de una inflamación hepática y episodios de hipertensión arterial que fueron tratados durante la internación.
Bolsonaro gobernó Brasil entre 2019 y 2022 y enfrenta causas judiciales por su presunta participación en la planificación del asalto a los poderes del Estado, en lo que ha sido calificado como un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones ante Luiz Inácio Lula da Silva.