Murió Juan Ramón “La Bruja” Verón, ídolo de Estudiantes de La Plata y leyenda del fútbol argentino
El fútbol argentino está de luto: este martes 27 de mayo falleció Juan Ramón Verón, “La Bruja”, ídolo eterno de Estudiantes de La Plata y una de las figuras más emblemáticas del deporte nacional. Tenía 81 años y dejó una huella imborrable en la historia del club platense y del fútbol sudamericano.
Verón fue pieza clave del Estudiantes dirigido por Osvaldo Zubeldía, aquel equipo revolucionario que conquistó tres Copas Libertadores consecutivas (1968, 1969 y 1970) y se consagró campeón de la Copa Intercontinental en 1968 al vencer nada menos que al Manchester United en Inglaterra. En ese partido, disputado en Old Trafford, Verón marcó el gol que selló la hazaña.
Habilidoso, audaz, con una gambeta imprevisible, “La Bruja” brilló en una era donde la táctica, la rudeza y la estrategia se imponían en el juego. Su talento era el condimento que rompía moldes dentro de un equipo que marcó una época y que se ganó tanto elogios como críticas por su estilo aguerrido.
Una carrera de película
Nacido en La Plata el 17 de marzo de 1944, Juan Ramón creció en una familia humilde de origen correntino. Perdió a su madre siendo niño y empezó a trabajar en un frigorífico mientras se formaba en las inferiores de Estudiantes. Debutó en Primera en 1962, pero su explosión llegó en 1965 con la llegada de Zubeldía al banco.
Además de su gloriosa etapa en Estudiantes, jugó en el Panathinaikos de Grecia —donde fue dirigido por la leyenda húngara Ferenc Puskas—, y tuvo un exitoso paso como jugador y técnico en Colombia, donde llevó al Junior de Barranquilla a su primer título en 1977.
Más que un apellido
Para muchos jóvenes, el apellido Verón remite a Juan Sebastián, la “Brujita”, también ídolo de Estudiantes y actual presidente del club. Pero antes que él, estuvo su padre: el símbolo de una generación inolvidable, el goleador decisivo, el que se animaba a la gambeta frente a gigantes.
Juan Ramón Verón fue mucho más que un jugador. Fue un ícono. El alma creativa de un equipo que rompió el molde y llevó a Estudiantes a lo más alto del fútbol mundial.