Un padre ausente y un apellido que no la representa: la Justicia le permitió usar solo el de su madre
Desde pequeña sintió que ese apellido no le pertenecía. Aunque su padre biológico la reconoció al nacer, nunca estuvo presente en su vida. Esa ausencia constante dejó marcas profundas, y con el tiempo, la joven eligió identificarse únicamente con el apellido materno. Ahora, la Justicia le dio la razón.
El Juzgado de Familia de Villa Regina hizo lugar a la solicitud de cambio de apellido. La jueza ordenó rectificar la partida de nacimiento y expedir un nuevo documento donde figure solo el apellido de su madre, con el que siempre se identificó en su entorno social, académico y laboral.
En la demanda, la joven explicó que no tiene vínculo con su familia paterna ni desea establecerlo. Recordó que su padre delegaba su cuidado en la abuela paterna, quien incluso llegó a decirle que no era su hija. El sentimiento de rechazo y lejanía se profundizó con los años.
Mientras sus hermanos mayores no tuvieron conflictos con el apellido paterno, ella sintió desde muy chica que no le pertenecía. De hecho, en redes sociales, trabajos y ámbitos educativos siempre usó el apellido materno.
Los testimonios de vecinos y amigos confirmaron que la joven nunca fue vista en compañía de su padre y que siempre se presentó con el apellido materno. La jueza también valoró el informe de pericia social que respaldó la decisión.
“El nombre es el medio de identificación de las personas ante la sociedad. Es un derecho y un deber de identidad”, expresó la magistrada.
En el fallo, argumentó que los motivos de la joven son justos y constituyen una causa grave y poderosa, suficiente para modificar el atributo jurídico del nombre. Y subrayó que, más allá de los apellidos "de familia", la identidad también se forja a partir de la historia y vivencias personales.