2025-06-02

Dolor y reclamo de justicia

Dos años sin respuestas por la muerte del soldado Pablo Córdoba durante una guardia en Zapala

El joven soldado falleció el 1 de junio con dos disparos en la cabeza en circunstancias que aún no fueron esclarecidas. Su familia descartó el suicidio y denunció demoras y falta de compromiso de las autoridades militares.

El 1 de junio, el soldado voluntario Pablo Córdoba murió en circunstancias que, a más de un mes del hecho, siguen sin ser esclarecidas.

Hubo cambio de juez de la causa. Ahora está a cargo el juez Andreani, y la investigación a cargo de fuerzas metropolitanas. También hay un grupo de peritos. 

En cuanto a los presuntos involucrados, la mayoría pidió la baja del servicio militar.

El joven cumplía servicio de guardia en el Grupo de Artillería 16 del Ejército Argentino, con asiento en la ciudad de Zapala, cuando fue hallado con dos disparos en la cabeza. Desde ese momento, su familia espera respuestas que no llegan y descarta de plano la hipótesis de un suicidio.

Natalia Uribe, madre del soldado, reveló que apenas su hijo fue trasladado con vida al hospital, los médicos confirmaron que tenía dos heridas de bala en la cabeza. Una de ellas, con entrada debajo del mentón y salida en la frente; la otra, con entrada en la sien derecha y salida por el lado opuesto. “Desde el primer momento supimos que no podía haberse disparado él solo dos veces en la cabeza”, dijo con firmeza.

A pesar de las promesas oficiales de que los resultados de la autopsia estarían disponibles en pocos días, pasaron 25 jornadas sin que la familia reciba información oficial. Solo accedieron a un informe médico que detalla la trayectoria de los proyectiles que terminaron con la vida del joven soldado.

“La espera es desesperante. Cada día que pasa sin respuestas es una tortura”, expresó Uribe, quien además cuestionó la pasividad de los superiores de su hijo. Si bien el jefe del Grupo de Artillería 16 se comprometió a acompañar a la familia en el proceso, los Córdoba afirman no haber recibido ningún tipo de contención ni señales claras de que exista una voluntad real de esclarecer lo ocurrido.

La muerte del soldado Córdoba generó conmoción en la comunidad zapalina y encendió alarmas sobre los protocolos de seguridad y la contención a los jóvenes que prestan servicio militar voluntario.

La familia, mientras tanto, mantiene viva la memoria del joven y reclama que se investigue a fondo para saber qué pasó aquella noche de guardia que terminó en tragedia.

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