Trump acelera el declive hegemónico de Estados Unidos
La figura de Donald Trump, lejos de estabilizar el panorama político, contribuye a agravar las divisiones sociales y políticas en Estados Unidos. Analistas coinciden en que su administración ha acelerado procesos que debilitan el liderazgo global del país.
Impacto en la hegemonía mundial
El declive hegemónico estadounidense se evidencia en la creciente fragmentación interna y la pérdida de confianza internacional. La confrontación política exacerbada durante la era Trump ha reducido la capacidad del país para mantener su rol dominante en la geopolítica mundial.
Los expertos advierten que las consecuencias de esta fractura social y política serán duraderas, afectando la estabilidad económica y la influencia diplomática de Estados Unidos. La aceleración del declive podría cambiar el equilibrio global en las próximas décadas.
Perspectivas y desafíos futuros
Frente a este panorama, el país enfrenta el desafío de reconstruir consensos internos y recuperar su papel internacional. Sin una solución clara, la crisis interna y la pérdida de hegemonía podrían profundizarse, afectando la proyección global de Estados Unidos.