3 de cada 10 argentinos gasta más de lo que gana
En medio de una lenta recuperación económica, el informe “Argentina, ¿cómo estás?”, del Monitor Anual de Humor Social 2025 (Quiddity), revela una realidad preocupante: el 30% de los argentinos gasta más de lo que gana y el 40% no logra ahorrar ni un peso a fin de mes. Solo el 28% consigue guardar dinero, muy por debajo de los niveles observados en Brasil o México.
Estos datos reflejan una economía familiar tensionada, marcada por estrategias de supervivencia que aún no se transforman en estabilidad. En 2024 predominó el recorte del gasto y en 2025 emergen señales de normalización: muchos intentan recuperar consumos básicos, como carne y lácteos, sin resignar del todo ciertos gustos.
Cashback, promociones y turismo planificado
Frente al desequilibrio financiero, estrategias como el cashback –la devolución de un porcentaje del gasto– se vuelven aliadas clave. Según la empresa Napse, este mecanismo mejora la percepción del gasto e incentiva la lealtad a marcas. También se aplica al turismo: el 42% de los argentinos viaja en temporada baja, el 27% planifica con anticipación y el 28% busca actividades gratuitas, según Booking.com.
Para Jimena Gutiérrez, gerente de la firma en Argentina, esto muestra que “la creatividad del argentino no tiene límites” cuando se trata de ahorrar y disfrutar al mismo tiempo.
Un informe de NielsenIQ coincide en que, pese a una leve mejora en el ingreso disponible, el consumo sigue por debajo de 2023. Los hogares de niveles bajos dedican el 32% de su presupuesto a alimentos, mientras que los de ingresos altos solo el 14%, lo que refleja una brecha creciente en la capacidad de gasto y ahorro.
Las promociones alcanzaron niveles récord: el 91% de las categorías creció gracias a descuentos y las ventas con promo subieron un 110% respecto al año pasado. Las marcas premium recuperan terreno en supermercados, mientras que las más económicas dominan en almacenes y perfumerías.
Malestar emocional y estrés financiero
Además del impacto económico, el 42% de los argentinos se siente ansioso o preocupado y un 40% se declara agotado. El estrés financiero aparece como una causa central: el 90% de los trabajadores afirma sentirlo, según Adecco, y un 25% lo relaciona directamente con su situación económica.
El consumo emocional también crece: el 88% de los argentinos admite darse un gusto para mejorar el ánimo, aunque solo el 21% logra ahorrar. Según Gonzalo Abalsamo, CEO de Simplestate, “el 80% de las decisiones de compra se toma desde la emoción, lo que puede agravar el endeudamiento”.
Expectativas y prioridades
Pese al panorama adverso, el 69% mantiene expectativas de mejora económica, aunque frágiles. El 85% quiere ahorrar o sostener a su familia. Comprar bienes durables (36%), reducir deudas (36%) e invertir (39%) también figuran entre los objetivos.
La inflación ya no es el principal problema para la mayoría: pasó del 44% al 20% como preocupación central, siendo desplazada por la inseguridad, mencionada por el 42% como el mayor temor.