De La Matanza al reality
Quién es Katia Fenocchio, la motoquera que entró a Gran Hermano por su hija y conmovió a todos
Katia Fenocchio, apodada "La Tana", se convirtió en una de las figuras más recordadas de esta edición de Gran Hermano. Oriunda de La Matanza, sorprendió a todos al ingresar al reality montada en una moto, pero lo que realmente captó la atención del público fue la motivación detrás de su participación: su hija.
“Fui a Gran Hermano por ella”, confesó Katia en una entrevista íntima, luego de ser eliminada del certamen. La joven, que se define como trabajadora, madre y luchadora, explicó que su intención nunca fue buscar fama, sino dar un mensaje y dejar un legado emocional para su hija: “Quiero que vea que su mamá se animó a cumplir un sueño, que se animó a ser”.
Una historia de superación
Katia reveló que ser madre soltera y atravesar momentos económicos complicados la fortalecieron. Contó que llegó al casting sin expectativas, impulsada por su entorno y con el deseo profundo de hacer algo distinto por su vida. Su presencia dentro de la casa marcó una diferencia, no solo por su estilo directo y auténtico, sino por su sensibilidad.
Durante su paso por el programa, generó fuertes vínculos, especialmente con Florencia Regidor, con quien construyó una relación de confianza y contención emocional. “Me acerqué a Flor por lo que me transmitía. Me gusta cómo siente, cómo se muestra”, afirmó.
Más allá del reality
Tras su salida del programa, Katia fue recibida con mucho cariño en su barrio. Asegura que la experiencia le cambió la vida: “Yo no necesitaba llegar a la final, necesitaba mostrar quién soy. Me fui con el corazón abierto”.
La historia de Katia Fenocchio es una de esas que trasciende la pantalla. Lejos de buscar fama, su paso por Gran Hermano fue una declaración de amor maternal, un gesto de valentía y una muestra de que, a veces, animarse puede ser el primer paso para cambiarlo todo.