Ola polar: el Gobierno mantiene restricciones al gas y define este viernes si las levanta
El Gobierno nacional mantendrá las restricciones al suministro de gas natural al menos hasta este viernes 4 de julio, mientras se intenta estabilizar el sistema tras una de las crisis energéticas más graves en años. El consumo por la ola de frío superó los 100 millones de metros cúbicos diarios, generando interrupciones en industrias, estaciones de GNC y hasta hogares en varias ciudades del país.
Qué pasó con el sistema de gas
El martes 1 de julio fue el día más frío desde 1991, y el sistema energético argentino no logró responder a la demanda. La red colapsó por la conjunción de altas temperaturas, fallas en plantas de Vaca Muerta, un incendio en Río Neuquén y problemas operativos en el gasoducto Perito Moreno.
En zonas como Mar del Plata, San Martín de los Andes y Trevelin, hubo cortes de gas en domicilios, escuelas y hospitales, y la reconexión manual se realiza medidor por medidor para garantizar la seguridad. Solo en la costa bonaerense, Camuzzi prioriza 650 hogares de demanda crítica, incluyendo centros de salud y establecimientos educativos.
Cómo se organizaron las restricciones
El Comité Ejecutivo de Emergencia ordenó restricciones en etapas:
- Las centrales termoeléctricas pasaron de gas a combustibles líquidos.
- Se cortó el gas a usuarios con contratos interrumpibles.
- La medida incluso alcanzó contratos firmes, algo inédito.
- Finalmente, en algunas localidades también se cortó el servicio residencial.
¿Hasta cuándo siguen los cortes?
El Comité de Emergencia volverá a reunirse este viernes a las 9 de la mañana para decidir si las condiciones permiten levantar las restricciones. La clave será la evolución de la temperatura: si sube, el consumo bajará y se podrá recuperar la presión del sistema.
Mientras tanto, la tensión crece entre industrias y gobiernos provinciales, que reclaman inversiones estructurales. Especialistas advierten que, sin mejoras urgentes en infraestructura, el sistema seguirá fallando cada vez que haya picos de demanda previsibles.
“El problema no es el frío. Es la falta de capacidad del sistema. Te lo llevó puesto”, resumió un experto del sector energético.