El apellido que casi la deja afuera de la final de un Mundial de Tango: una bailarina logró cambiar su identidad
Una reconocida bailarina de tango de Bariloche vivió un momento límite durante la final de un Mundial de Tango cuando escuchó que la anunciaban por altoparlantes con el apellido de su progenitor. La angustia fue tal que estuvo a punto de abandonar el certamen minutos antes de salir al escenario.
“La pasé muy mal en el mundial y no quería salir porque me llamaron por ese apellido”, declaró más tarde ante una jueza de Familia, en el marco de un proceso judicial donde solicitó el cambio de su identidad legal. Finalmente, la Justicia le dio la razón: autorizó que eliminara tanto el apellido paterno como el primero materno, para llevar únicamente el segundo apellido de su madre, con el que siempre se sintió representada.
La joven nació en Bariloche, y desde los primeros meses de vida fue criada únicamente por su madre, tras una separación marcada por hechos de violencia. Su padre biológico estuvo ausente por completo, al igual que su familia paterna. Sin embargo, el apellido paterno quedó registrado en su documentación oficial, una carga que nunca se sintió propia.
Desde chica adoptó el segundo apellido de su madre, y así se presentó siempre en el entorno artístico y personal. En cada inscripción formal o premiación, sin embargo, debía enfrentar el dolor de escuchar un nombre con el que no se identificaba.
El proceso judicial incluyó documentación, publicaciones, testimonios y una pericia psicológica realizada por el Cuerpo de Investigación Forense, que concluyó que la joven no presentaba ninguna alteración mental ni actuaba bajo presión externa. Por el contrario, confirmó que la obligación de utilizar sus apellidos legales le generaba sufrimiento y afectaba su desarrollo profesional.
La jueza de Familia consideró que el pedido respondía a una necesidad profunda, sostenida a lo largo del tiempo, con impacto concreto en la vida de la bailarina. Subrayó que el nombre no es una formalidad, sino un componente esencial de la identidad. “No se trata de una moda ni de un capricho”, sostuvo en el fallo, que también ordenó al Registro Civil la emisión de toda la documentación con el nuevo apellido.
El Ministerio Público y el Registro Civil no presentaron objeciones. La sentencia se dictó una vez cumplidos todos los plazos y publicaciones legales. Así, la bailarina podrá continuar su carrera con el nombre que la representa y dejar atrás una marca que nunca fue parte de su historia afectiva.