Politica
De la libertad a la purga: la interna en Neuquén muestra su rostro más autoritario
La implosión de La Libertad Avanza en Neuquén no sorprende a quienes siguen de cerca la lógica interna del espacio liderado por Javier Milei: quien no adhiere sin fisuras, es expulsado.
La dinámica ya fue vista en otros distritos -con la feroz disputa entre Lilia Lemoine y Marcela Pagano como símbolo nacional- y ahora se repite en clave neuquina, con un nivel de virulencia menos escandaloso, pero igual de corrosivo.
La protagonista local del episodio es Nadia Márquez, diputada nacional, pastora evangélica y referente del espacio, quien quedó como presidenta del partido en Neuquén tras la retirada de su única competidora interna, la diputada provincial Brenda Buchiniz.
Lejos de ser un triunfo democrático, la consagración de Márquez está rodeada de sospechas, denuncias judiciales y acusaciones internas que hablan de una interna librada con métodos poco transparentes.
Desde el sector de Buchiniz, la frustrada lista “Las Fuerzas del Cielo”, aseguraron que el proceso estuvo viciado desde el inicio. Según documentos presentados en la Justicia Electoral, se denunció el rechazo arbitrario de afiliaciones, incluso de la propia legisladora provincial que impulsó la expansión del espacio en la provincia.
A esto se suman presiones telefónicas a militantes, cambios irregulares en el cronograma electoral y el manejo de una Junta Electoral puesta en duda por los propios afiliados del partido.
La conclusión fue evidente: sin condiciones mínimas de competencia y con el aparato partidario en su contra, Buchiniz se bajó de la elección. Márquez ganó sola, pero con un partido fracturado, debilitado y envuelto en un manto de sospechas.
Este “terremoto libertario” en Neuquén pone en crisis el relato de renovación política que dice representar La Libertad Avanza. Las prácticas denunciadas -verticalismo, purgas internas, cerrazón partidaria y personalismo- son viejas conocidas de la política tradicional, pero adquieren un tono aún más preocupante cuando se presentan bajo el ropaje de la “nueva política”.
A solo tres meses de las elecciones legislativas nacionales, el panorama libertario en la provincia es de conflicto y descrédito. Con un partido sin competencia interna real, con líderes enfrentados y con la justicia interviniendo por denuncias graves, el espacio que alguna vez prometió romper con “la casta” parece hoy replicar sus peores métodos.