Comenzó el juicio a un hombre acusado de prender fuego a su hermana y sobrina
Neuquén – Un hombre identificado como J.G.L comenzó a ser juzgado en Neuquén por haber intentado asesinar a su hermana y su sobrina prendiéndolas fuego. El ataque ocurrió en agosto de 2024, en el marco de una disputa por la sucesión de una vivienda familiar.
El proceso judicial se desarrolla ante un tribunal colegiado, compuesto por la jueza Florencia Martini y los jueces Richard Trincheri y Juan Pablo Encina, debido a que la pena prevista para los delitos supera los tres años de prisión pero no alcanza los 15.
El fiscal del caso, Andrés Azar, junto a la asistente letrada Carolina Gutiérrez, le atribuyen al imputado los delitos de tentativa de homicidio agravado por codicia en concurso ideal con tentativa de homicidio simple, en calidad de autor (artículos 79, 80 inc. 4°, 45, 42 y 55 del Código Penal).
Un ataque planificado en medio de una disputa familiar
Según la hipótesis de la fiscalía, el hecho ocurrió el 28 de agosto de 2024, entre las 17:20 y 18 horas, en un barrio de Neuquén. En la misma propiedad convivían dos núcleos familiares: el acusado por un lado, y su hermana con su familia por el otro, divididos por una separación interna.
Horas antes del ataque, J.G.L habría amenazado de muerte a su hermana y al resto del grupo familiar, con quienes mantenía un conflicto por la herencia de la casa. En un momento, la discusión escaló y el hombre agredió con un sacacorchos a la pareja de su sobrina, causándole una lesión en la cabeza.
Posteriormente, se dirigió a su sector de la vivienda, cargó un balde con combustible, regresó y roció a su hermana y sobrina antes de prenderlas fuego. Tras el ataque, volvió a ingresar a su domicilio, sin asistir a las víctimas.
Las víctimas sobrevivieron gracias a la intervención de sus parejas
El fiscal Azar explicó que ambas mujeres sobrevivieron gracias a la rápida reacción de sus cónyuges. Sin embargo, una de ellas falleció tiempo después por causas médicas no relacionadas directamente con las quemaduras, según determinó la autopsia.
El Ministerio Público destacó que el hecho no fue aislado, sino que se produjo en un contexto de violencia sostenida y conflictos por la herencia, lo que refuerza la calificación penal elegida por la fiscalía.