2025-07-23

Rechazan incluir clases de esquí como parte de la cuota alimentaria

La Cámara de Apelaciones de Bariloche confirmó que el esquí no es un gasto ordinario dentro de la cuota alimentaria del padre.

La Justicia de Bariloche ratificó que los cursos de esquí no pueden ser considerados un gasto habitual cubierto por la cuota alimentaria, aun cuando formen parte de la rutina sostenida de un adolescente. Así lo resolvió la Cámara de Apelaciones, al rechazar el pedido de una madre que reclamaba que el padre abonara el 50% del costo de las clases en instituciones locales como Adides y Fren.

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El fallo se enmarca en una demanda por aumento de cuota alimentaria. Además de solicitar el pago de los estudios universitarios de una hija mayor, la matrícula de un colegio privado, materiales escolares, pasajes y otros ítems, la madre había pedido que el esquí se incorpore como un gasto permanente. Argumentó que no se trataba de un lujo, sino de una continuidad formativa con posible proyección profesional. También señaló que históricamente el padre había financiado esas actividades, incluso antes del reclamo judicial.

Sin embargo, tanto el juzgado de primera instancia como la Cámara coincidieron en que los cursos de esquí no constituyen un gasto esencial, como lo sería la escolaridad formal o el sostenimiento básico. “No son previsibles, habituales ni indispensables”, sostiene la resolución. Se trata de una actividad optativa, con un costo elevado, que no puede exigirse como obligación alimentaria constante.

El tribunal valoró el contexto económico del progenitor, quien ya está obligado a cubrir el 100% de la educación formal de sus hijos —tanto colegio como universidad privada— además de aportar una suma mensual equivalente a tres salarios mínimos. Imponerle también el pago de una actividad extracurricular costosa, afirmaron los jueces, implicaría duplicar su carga financiera.

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Las partes mantienen un largo historial de conflictos relacionados con la manutención. La madre ha denunciado violencia económica e incumplimientos, mientras que el padre sostiene que existen exigencias que superan su capacidad real, dado que también debe sostener un segundo hogar y cuidar de una hija menor.

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