Justicia en Cipolletti
Una joven con discapacidad logró que su padre pague cuota alimentaria mientras estudia en la UNCo
Una joven de 22 años que vive en Cipolletti y estudia el Profesorado de Matemática en la Universidad Nacional del Comahue consiguió un fallo a favor para que su padre aporte una cuota alimentaria.
La estudiante tiene una discapacidad, asiste a tratamientos médicos semanales y no puede trabajar.
El tribunal confirmó la sentencia de primera instancia, que se basó en el artículo 663 del Código Civil y Comercial de la Nación, el cual establece que los padres deben continuar prestando alimentos hasta los 25 años si los hijos cursan estudios y no pueden sostenerse de forma independiente.
La resolución fijó un aporte del 25% de los ingresos del padre —con todos los conceptos salariales, excepto viáticos y descuentos de ley—. En caso de no tener empleo formal, deberá abonar el 45% del salario mínimo vital y móvil.
El fallo resaltó la vulnerabilidad económica en la que vive la joven junto a su madre, quien la mantiene con ingresos informales de costura. También se valoró el avance académico de la estudiante, la frecuencia de sus tratamientos médicos y las dificultades para insertarse en el mercado laboral.
El padre había apelado, cuestionando los gastos y alegando que la pensión por discapacidad y una beca estudiantil eran suficientes. Sin embargo, la Cámara descartó sus argumentos y ratificó que los beneficios sociales no reemplazan el deber legal de asistencia parental.
Los jueces destacaron que el análisis debía considerar la discapacidad, el género y la situación de vulnerabilidad de la joven. Así, confirmaron la cuota alimentaria y mantuvieron las costas del proceso a cargo del progenitor.