Se reveló la causa de muerte de Ozzy Osbourne: qué dice el certificado oficial
Dos semanas después de su fallecimiento, se conocieron los motivos que provocaron la muerte de Ozzy Osbourne, ícono del heavy metal y voz de Black Sabbath. El músico británico murió el 22 de julio de 2025, a los 76 años, en su residencia de Buckinghamshire, Inglaterra.
Según los documentos oficiales obtenidos por The New York Times y The Sun, el artista sufrió un paro cardíaco fuera del hospital y un infarto agudo de miocardio. Como causas asociadas se registraron enfermedad coronaria y Parkinson con disfunción autonómica.
El certificado fue presentado por su hija Aimée Osbourne ante el registro civil de Londres.
Una despedida que conmovió al mundo
El 30 de julio se realizó una procesión fúnebre en Birmingham, su ciudad natal, donde miles de fans salieron a la calle para rendirle homenaje. Su ataúd recorrió las calles en un coche fúnebre, seguido por una ceremonia privada con familiares y amigos cercanos.
Previamente, medios británicos informaron que una ambulancia aérea llegó hasta la casa del cantante para asistirlo de urgencia, pero los intentos por estabilizarlo fracasaron.
Seis años de lucha contra el Parkinson
En enero de 2020, Osbourne reveló públicamente que padecía Parkinson, variante PRKN 2. En sus últimos años, enfrentó numerosas complicaciones de salud, cirugías en el cuello y tratamientos con células madre y fisioterapia.
En 2023, tuvo que cancelar una gira por Europa y Reino Unido, aunque su voz seguía en buen estado. “Mi cuerpo sigue físicamente débil”, explicó entonces en redes sociales.
Su último show fue histórico
En julio de 2025, apenas semanas antes de su muerte, Ozzy se subió por última vez a un escenario en Birmingham, para un show titulado Back to the Beginning, junto a sus compañeros de Black Sabbath. Fue su despedida oficial de la música en vivo.
“Es mi último encore. Una oportunidad para agradecer a mis fans por estar siempre”, dijo desde el trono negro en el que permaneció sentado durante todo el recital.
El evento recaudó más de 190 millones de dólares para causas benéficas, transformándose en el concierto solidario más exitoso de la historia.