Murió Kelley Mack, actriz de The Walking Dead, a los 32 años
La actriz Kelley Mack, conocida por su papel de Addy en la novena temporada de la serie The Walking Dead, falleció el pasado sábado 2 de agosto a los 32 años, producto de un glioma del sistema nervioso, un tipo de tumor cerebral. La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado difundido en redes sociales y en la plataforma Caringbridge, donde durante el último año compartieron actualizaciones sobre su estado de salud y recaudaron fondos para su tratamiento.
Nacida en Cincinnati, Estados Unidos, Mack también actuó en otras reconocidas producciones como Chicago Med, 9-1-1 y películas como Broadcast Signal Intrusion, Delicate Arch y el filme inédito Universal. Su verdadero nombre era Kelley Klebenow y, además de actriz, era licenciada en cinematografía por la Universidad Chapman de California.
En julio, su estado se había agravado y comenzó a recibir cuidados paliativos. Su familia destacó su “calidez, creatividad y dedicación a su trabajo”, y anunció que el próximo 16 de agosto se realizará una celebración de vida en su honor en el estado de Ohio.
Además de su trayectoria en la actuación, Mack había comenzado su carrera desde muy joven en comerciales para marcas como Dr. Pepper y Dairy Queen, demostrando desde sus inicios una fuerte vocación por contar historias. Su legado quedó marcado no solo por su talento en la pantalla, sino también por el cariño que generó en colegas y fanáticos de todo el mundo.