Deuda bancaria: más hogares acceden al crédito formal en Argentina
El acceso al crédito formal en Argentina atraviesa un proceso de fuerte crecimiento. Según un relevamiento de Focus Market, en 2025 el 47,9% de los hogares argentinos mantiene deudas con entidades bancarias, frente al 41,3% registrado en 2023. En paralelo, la deuda no bancaria cayó del 82,6% al 61,6%, marcando un proceso de formalización financiera.
“El crecimiento del crédito formal refleja tanto una mayor inclusión financiera como un cambio estructural en las estrategias de financiamiento de los hogares. El sistema bancario recuperó protagonismo en la primera etapa del actual gobierno, aunque este proceso también impone desafíos”, señaló Damián Di Pace, director de la consultora.
Más crédito, más deuda
El estudio combina encuestas a 2.850 hogares, datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y estadísticas del Banco Central (BCRA). Entre los principales resultados se destaca:
- El stock de deuda bancaria asciende a $22,8 billones, con un promedio de $4,66 millones por hogar endeudado (2,78 salarios promedio del RIPTE). En 2023 ese valor era de $377.664 (1,43 salarios).
- Los préstamos hipotecarios UVA crecieron 269% interanual, los prendarios 167%, las financiaciones con tarjeta 76% y los personales 236%.
- En el plano informal, la deuda no bancaria suma $7,57 billones, con un promedio de $1,2 millones por hogar. Se concentra en préstamos personales informales (36,8%) y de familiares o amigos (35,4%).
El rol del Banco Central
El BCRA informó que en mayo de 2025 los préstamos en pesos al sector privado crecieron en $3,7 billones, con un aumento real del 2,7% mensual. Desde enero de 2024, el crédito acumula un alza real del 135%, con 14 meses consecutivos de expansión.
En relación al PBI, el crédito alcanzó en mayo el 8,6%, frente al 5,2% de fines de 2023. Según proyecciones, podría cerrar 2025 en torno al 10% del PBI.
Tasas y riesgos hacia adelante
El informe advierte que el crecimiento del crédito se sostiene en la estabilidad macroeconómica y medidas regulatorias que ampliaron la base de acceso, como la suba de límites de tarjetas y la flexibilización en préstamos personales.
Sin embargo, también alerta sobre riesgos:
“El acceso más amplio al crédito puede derivar en situaciones de sobreendeudamiento si no se acompaña con educación financiera y monitoreo prudencial. Además, los actuales niveles de tasas de interés se esperan que sean temporarios, porque de mantenerse podrían frenar el consumo y el capital de trabajo de las empresas, incrementando la morosidad”, remarcó Di Pace.