El Gobierno lanzó la Mesa Federal con tres gobernadores aliados
El Gobierno nacional inauguró este jueves la flamante Mesa Federal, un espacio de diálogo con las provincias que busca recomponer puentes tras la dura derrota electoral sufrida en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, la primera reunión mostró una foto debilitada: solo asistieron tres gobernadores aliados —Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Leandro Zdero (Chaco)—, todos ellos con acuerdos electorales sellados previamente con La Libertad Avanza (LLA).
El encuentro fue encabezado por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el ministro del Interior recientemente designado, Lisandro Catalán, y el titular de Economía, Luis Caputo. Son los tres funcionarios a cargo de reconstruir el vínculo entre Nación y las provincias, en un contexto de creciente tensión por la decisión del presidente Javier Milei de vetar la ley que modifica el sistema de distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), una iniciativa votada en conjunto por los 24 distritos y aprobada por amplia mayoría en el Congreso.
Los gobernadores que participaron reclamaron como condición para avanzar en las conversaciones que se respete esa norma, aunque desde la Casa Rosada ratificaron que Milei la desestimará, como ya lo hizo con el financiamiento universitario y la emergencia pediátrica.
El debut de la Mesa Federal se produjo en medio de fuertes cuestionamientos internos dentro de LLA por la estrategia electoral en Buenos Aires, donde el peronismo se impuso por casi 15 puntos. Pese a las críticas, el Presidente ratificó a Karina Milei y Sebastián Pareja como responsables del armado político y, en un intento de deshielo, restauró el Ministerio del Interior, degradado a secretaría en 2024.
Mientras tanto, varios mandatarios provinciales se mantienen expectantes. El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, advirtió que “es muy difícil restablecer la confianza si quienes participan de las reuniones no tienen poder de decisión”. En tanto, desde San Juan, Marcelo Orrego aseguró que, si es convocado formalmente, asistirá para “defender los intereses de la provincia” y aportar a un modelo que fomente inversión y empleo.
Con las presidenciales de 2026 en el horizonte y la relación con las provincias en tensión, la foto reducida de la Mesa Federal dejó en evidencia que el oficialismo aún no logra recomponer su vínculo con los gobernadores fuera de su núcleo aliado.