Impugnó la paternidad tras descubrir su verdadera identidad, pero conservará el apellido
Una duda familiar terminó revelando una verdad inesperada: un hombre de Luis Beltrán descubrió que quien lo había criado no era su padre biológico y decidió impugnar legalmente la paternidad.
El proceso se inició luego de que una de sus hermanas se realizara una prueba de ADN por su cuenta, cuyos resultados demostraron la ausencia de vínculo biológico con el hombre que ejercía el rol paterno. Ante la incertidumbre, él consultó a su madre, pero no recibió información concluyente, por lo que recurrió al Poder Judicial.
El fuero de Familia de Luis Beltrán resolvió la demanda y autorizó la realización de una prueba genética entre el hombre y quien había sido su referente paterno. El informe pericial confirmó que no existía vínculo biológico, lo que llevó al tribunal a desplazar el reconocimiento paterno y ordenar la rectificación del acta de nacimiento, dejando constancia únicamente de la madre.
A pesar de la falta de relación biológica, el hombre decidió conservar el apellido que lo identifica social y afectivamente, argumentando que quien lo crió siempre ejerció un rol paterno. El tribunal evaluó este planteo desde la perspectiva del derecho a la identidad, reconociendo que el apellido no solo tiene valor jurídico, sino también un fuerte componente afectivo y de pertenencia.
La sentencia garantiza así el derecho del hijo a conocer su identidad biológica sin despojarlo de los vínculos afectivos construidos durante su crianza.