Condenan a joven por matar a un cachorro de puma en Córdoba
La Justicia de Córdoba condenó esta semana a Orlando Gauna, de 18 años, por matar a un cachorro de puma en la localidad de La Playosa, en el departamento General San Martín. El caso se hizo público luego de que las imágenes del ataque, cometido a garrotazos, se viralizaran en redes sociales.
Juicio abreviado y sentencia rápida
La jueza María Soledad Dottori, del Juzgado de Control de Villa María, dictó la sentencia el lunes pasado, a menos de 20 días de iniciado el proceso. Gauna reconoció su responsabilidad en un juicio abreviado, y la magistrada lo condenó a un año de prisión de cumplimiento condicional.
Medidas complementarias y educación ambiental
Además de la condena, Gauna deberá finalizar sus estudios secundarios y capacitarse en materia ambiental y fauna silvestre, con el acompañamiento de egresados de las licenciaturas en Veterinaria o Ambiente y Energías Renovables de la Universidad Nacional de Villa María.
Decomiso de evidencia y allanamiento
El fallo dispuso el decomiso del garrote utilizado para golpear al felino y del teléfono celular empleado para filmar los videos. El procedimiento incluyó un allanamiento a un establecimiento rural cercano a La Playosa, donde se halló el cuerpo del cachorro y se secuestró la evidencia.
Normativa y cumplimiento legal
El caso se tramitó bajo la Ley Nacional Nº22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre, que protege a los animales autóctonos y establece sanciones por agresión. La fiscal Silvia Maldonado, con colaboración de la Oficina de Cuestiones Ambientales y Derecho Animal, supervisó la investigación y el procesamiento del caso.
Otros casos de maltrato animal en la región
Recientemente, en La Plata, la policía rescató a cinco galgos en condiciones de extremo abandono. Los animales estaban atados con cadenas, sin acceso a comida ni agua, y presentaban desnutrición y signos de estrés. El propietario, L.F.H., de 32 años, fue detenido por infracción a la Ley 14.346 de Maltrato y Crueldad Animal, y los animales quedaron a cargo de una ONG local.