El cometa 3I/ATLAS se acerca a la Tierra y despierta teorías sobre posible origen artificial
El 3I/ATLAS fue detectado el 1 de julio de 2025 por el telescopio ATLAS en Chile. Desde entonces, los astrónomos confirmaron que no pertenece al Sistema Solar, siendo el tercer objeto interestelar registrado en la historia.
Con un diámetro de 20 kilómetros y viajando a 200.000 km/h, este cometa posee características desconocidas: una anti-cola de gas y polvo orientada hacia el Sol y liberación de vapor de agua en condiciones anómalas.
Teorías sobre su origen y comportamiento
El astrofísico Avi Loeb, de Harvard, planteó la hipótesis de que 3I/ATLAS podría ser una nave espacial alienígena desacelerando, una idea que genera debate en la comunidad científica. Según Loeb, la transición de su anti-cola a cola convencional podría ser un evento tipo “cisne negro”, inesperado y de alto impacto para la astronomía.
Su composición química incluye dióxido de carbono, agua, trazas de cianuro y aleaciones de níquel que no se encuentran naturalmente, aumentando las especulaciones sobre un origen artificial.
Observaciones y seguimiento astronómico
Telescopios y sondas de todo el mundo, desde Chile hasta las Islas Canarias, monitorean al cometa. Misiones como Mars Express, ExoMars Trace Gas Orbiter y próximamente JUICE, seguirán su trayectoria y actividad solar.
El perihelio del cometa ocurrió a unos 210 millones de km del Sol, y su aproximación más cercana a la Tierra será el 19 de diciembre de 2025, a 270 millones de km, sin riesgo de impacto.
Una cápsula del tiempo cósmica
Con una antigüedad estimada de 10.000 millones de años, el cometa se formó mucho antes que el Sistema Solar y permanece prácticamente inalterado, ofreciendo información sobre los orígenes del universo. Su composición y comportamiento desafían las leyes físicas conocidas, convirtiéndolo en un objeto de estudio único para astrónomos de todo el planeta.