Maru Botana denunció una estafa tras la promesa incumplida de una constructora solidaria
Maru Botana atraviesa un duro momento tras denunciar una presunta estafa por parte de una constructora con la que había acordado la realización de un proyecto solidario en Mendoza. Según su relato, la empresa utilizó su imagen de manera gratuita en campañas publicitarias con el compromiso de construir una pastelería y cooperativa laboral para jóvenes de la Fundación Conin, pero la obra nunca se concretó.
La iniciativa había surgido durante la pandemia, cuando Botana propuso ceder su imagen sin cobrar honorarios a cambio de que el dinero se destinara a la construcción del espacio solidario en el distrito de Las Heras. El objetivo era generar un ámbito de capacitación y trabajo para chicas y chicos en situación de vulnerabilidad.
“Les prometí que se iba a hacer y no cumplieron”
La cocinera relató que acompañó de cerca el proyecto, viajó a Mendoza y participó de la difusión del emprendimiento, confiando en el compromiso de la empresa. Sin embargo, el tiempo pasó y la obra nunca comenzó. “Les prometí que se iba a hacer y no cumplieron. Me dejaron en banda”, expresó con tristeza y enojo.
Según su denuncia, la firma habría continuado utilizando su imagen en redes sociales y materiales promocionales, mientras el terreno donde debía levantarse la pastelería permanecía vacío. “Fue durísimo, porque había muchas expectativas detrás. Yo confié, y me dolió mucho”, remarcó.
Demanda y perjuicio económico
El conflicto ya se encuentra judicializado. Botana reclama 60 millones de pesos, cifra que representa tanto el valor estimado de la obra incumplida como la utilización de su imagen durante los últimos dos años.
Su entorno confirmó que existen documentos firmados que respaldan el acuerdo, en el que se establecía que la empresa debía comenzar los trabajos en 2021.
Un golpe personal y profesional
La conductora aseguró que el episodio le provocó una profunda desilusión, no solo por la pérdida económica, sino por el impacto social del proyecto frustrado. “No estoy resignada, pero es un desgaste enorme. Me dolió por lo que les prometí a las chicas”, señaló.
Pese al avance de la causa judicial, Botana busca dejar atrás el conflicto y enfocarse en su trabajo y su familia. “Sigo creyendo en la justicia. No me interesa vengarme, pero quiero que esto no le pase a nadie más”, afirmó.