Un hallazgo argentino podría proteger las células productoras de insulina
Un grupo de investigadores argentinos realizó un hallazgo que podría marcar un avance en la prevención y tratamiento de la diabetes. Según el estudio, una pequeña dosis de la molécula inflamatoria interleuquina-1 beta puede fortalecer las células beta del páncreas, responsables de la producción de insulina, protegiéndolas de daños futuros.
La investigación, liderada por el Laboratorio de Inmuno-Endocrinología, Diabetes y Metabolismo del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (IIMT), perteneciente al Conicet y a la Universidad Austral, se realizó inicialmente en modelos animales, aunque ya comenzaron los análisis en muestras humanas.
Cómo funciona la molécula
La interleuquina-1 beta es conocida por su papel inflamatorio en el sistema inmunológico, activando glóbulos blancos y provocando fiebre. Estudios previos vinculaban concentraciones altas de esta molécula con la muerte de las células beta y el desarrollo de diabetes. Sin embargo, el nuevo hallazgo revela que dosis bajas actúan como un “entrenamiento” para estas células, haciéndolas más resilientes ante el estrés inflamatorio que caracteriza a la enfermedad.
“Vimos que el estímulo previo preparó a la célula para enfrentar mejor un desafío inflamatorio grave. Esto la preserva de la muerte celular y mantiene su funcionalidad”, explicó la bioquímica Carolina Sétula, quien participó en el estudio.
Impacto potencial
El director del IIMT, Marcelo Perone, subrayó que el hallazgo podría ser relevante tanto para la diabetes tipo 1 como tipo 2, ya que conocer mejor el comportamiento de las células beta permitiría desarrollar estrategias para protegerlas antes de su deterioro o incluso restaurarlas parcialmente.
Según datos de la Federación Internacional de Diabetes, en 2024 había 4,3 millones de personas con la enfermedad en Argentina, y se estima que para 2050 la cifra llegará a 5,9 millones. A nivel mundial, se calcula que más de 500 millones de personas padecen diabetes.
Avances y colaboración internacional
El equipo argentino continúa trabajando con islotes pancreáticos humanos y colaborando con laboratorios en el exterior, entre ellos el del profesor Raghu Mirmira, de la Universidad de Chicago.
“Parte de los resultados se replicaron en su laboratorio y recibimos comentarios favorables de la comunidad científica internacional. Creemos que este hallazgo despertará interés porque la interleuquina-1 beta siempre fue considerada dañina para las células beta, y ahora mostramos que también puede ser beneficiosa”, destacó Perone.
Ciencia y sociedad
Los investigadores resaltan la importancia de apoyar la ciencia en Argentina, especialmente frente a los desafíos de financiamiento.
“Si podemos lograr estos resultados con recursos limitados, con un mayor apoyo podríamos avanzar mucho más. La ciencia es fundamental para mejorar la calidad de vida de quienes viven con diabetes”, concluyó Perone.
Por su parte, la investigadora Luz Andreone señaló que, aunque aún es pronto para aplicaciones clínicas, el trabajo sienta las bases para nuevos tratamientos y estrategias preventivas que podrían transformar el manejo de la enfermedad en el futuro.