Aumentos de luz y gas en diciembre: de cuánto serán las subas
Los hogares argentinos enfrentarán nuevos aumentos en las facturas de electricidad y gas correspondientes al consumo de noviembre, en un contexto de ajustes sostenidos en los servicios públicos.
En electricidad, el ENRE aprobó en noviembre una actualización del Costo Propio de Distribución (CPD). Para los usuarios de Edesur, el aumento será del 3,53%, mientras que para Edenor alcanzará el 3,6%. Este incremento aplica tanto a usuarios con subsidio como sin subsidio y se suma a los ajustes acumulados durante 2025.
En gas natural, se mantendrá el ajuste del 3,8% aplicado en noviembre, que impactará directamente en las boletas de diciembre. El efecto final dependerá del nivel de consumo y de la categoría tarifaria de cada usuario.
A partir del 1° de enero de 2026, el Gobierno pondrá en marcha un nuevo régimen de subsidios para la electricidad, el gas y las garrafas, reemplazando el sistema de segmentación por niveles de ingresos vigente hasta ahora. El cambio principal será la reducción del volumen de consumo subsidiado y la disminución del número de hogares alcanzados por las bonificaciones.
El sistema dejará de tener tres niveles de ingresos y pasará a dos categorías: usuarios con subsidio y usuarios sin subsidio. Para mantener el beneficio, los hogares no deberán superar el equivalente a tres canastas básicas totales y se evaluarán consumos registrados y datos patrimoniales. La asignación será automática y los usuarios del Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos (RASE) no necesitarán reinscribirse.
En electricidad, los hogares con subsidio recibirán un descuento del 50% sobre un consumo base, que será más alto en verano e invierno y más bajo en otoño y primavera. Todo consumo que supere ese umbral se pagará sin subsidio. En gas, la bonificación se aplicará solo sobre un bloque de consumo durante el invierno, con topes según la región, y el gas de verano dejará de estar subsidiado salvo por una bonificación transitoria que se reducirá progresivamente a lo largo de 2026.
El impacto final en las boletas dependerá de la condición del usuario, el nivel de consumo y la región del país, anticipando facturas más elevadas durante los meses de mayor demanda energética.