Bombacha rosa en Navidad: cuándo se regala, cuándo se usa y qué significa la tradición
La bombacha rosa en las fiestas es una de las tradiciones navideñas más curiosas y persistentes. De generación en generación, el ritual se repite cada 24 de diciembre, cuando muchas mujeres reciben como regalo esta prenda de ropa interior cargada de simbolismo y superstición.
Más allá del modelo —vedettina, culotte, colaless— o del material —algodón, encaje, satén o lycra—, lo esencial es que el color rosa sea predominante. Según la creencia popular, ese detalle es clave para atraer buena fortuna, amor y prosperidad en el año entrante.
Quién regala la bombacha rosa y en qué momento
La tradición marca que la bombacha rosa debe ser regalada por otra mujer, preferentemente alguien con quien se comparta la mesa de Nochebuena. El obsequio se entrega el 24 de diciembre por la noche, durante la celebración familiar o con amigas.
Este gesto simbólico refuerza el carácter colectivo del ritual, que combina superstición, afecto y deseos positivos para el nuevo ciclo que comienza.
Cuándo se estrena la bombacha rosa
Uno de los puntos más importantes del ritual es el momento en que debe usarse la prenda. La creencia más extendida indica que la bombacha rosa se estrena en la noche del 31 de diciembre, al recibir el Año Nuevo, como un amuleto de buena suerte para los próximos doce meses.
Sin embargo, algunas variantes de la tradición permiten estrenarla el 25 de diciembre, especialmente cuando el significado se asocia a la fertilidad y a los deseos vinculados a la vida y la abundancia.
El origen y significado de la tradición
El origen de la bombacha rosa en Navidad no es único y tiene distintas interpretaciones. Para algunos, se trata de un ritual pagano, relacionado con la procreación y la fertilidad, donde el color rosa simboliza la vida y la energía femenina.
Otras versiones vinculan la tradición con el Adviento cristiano: el tercer domingo de Adviento se enciende una vela rosa, que representa la alegría por la cercanía del nacimiento de Jesús.
También existen explicaciones alejadas de lo religioso. Algunos historiadores la asocian a la moda victoriana o a las extravagantes celebraciones de la Belle Époque, épocas en las que vestirse completamente de rosa era una consigna festiva ligada al optimismo y la celebración.
Una tradición que se renueva cada año
Más allá de su origen, la bombacha rosa en Navidad sigue siendo un ritual popular que combina humor, superstición y costumbre. Cada fin de año, la tradición se reactiva como un pequeño gesto cargado de esperanza, que muchas personas mantienen como parte infaltable de las fiestas de fin de año.