35 personas ingresaron a zonas prohibidas de la zona del Tronador: una familia chilena huyó del control
La Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi expresó su preocupación por la reiteración de conductas de alto riesgo registradas en la zona del Cerro Tronador, especialmente en los sectores de Garganta del Diablo y Castaño Overo.
Desde el organismo recordaron que en esos puntos existen miradores habilitados, con señalización clara y visible que marca hasta dónde está permitido el tránsito. Más allá de esos límites, el acceso está terminantemente prohibido debido a la peligrosidad del terreno.
Las áreas restringidas presentan desprendimientos frecuentes de piedras, rocas y hielo, sendas inestables, fuertes pendientes y condiciones que representan un riesgo directo para la vida. Por ese motivo, no está permitido acercarse a cascadas, glaciares ni circular por senderos no habilitados.
A pesar de las advertencias, durante la jornada de este lunes, guardaparques de la Seccional Tronador debieron realizar un operativo para hacer descender a unas 35 personas que habían cruzado deliberadamente la cartelería e ingresado en sectores de extrema complejidad.
Entre los infractores había residentes de Bariloche, visitantes de distintas provincias argentinas y turistas provenientes de Chile, Brasil y España. Muchos de ellos se encontraban acompañados por menores de edad, incluso niños muy pequeños, y algunos circulaban con calzado inadecuado, como ojotas.
Además del riesgo humano, las autoridades señalaron que este tipo de ingresos genera un impacto ambiental significativo, afectando zonas sensibles de vegetación y humedales.
Multas, secuestros y una fuga
El procedimiento implicó un despliegue complejo y riesgoso, tanto por la geografía del lugar como por las distancias que debieron recorrer los agentes para alcanzar al grupo.
Una vez en el área habilitada de la base del Tronador, se labraron las actas de infracción correspondientes, que derivarán en multas elevadas, y se procedió al secuestro de diversos elementos y equipos. En ese contexto, una familia de nacionalidad chilena se dio a la fuga, evadiendo el procedimiento.
Llamado urgente a la responsabilidad
Desde el Parque Nacional remarcaron que estas conductas son inadmisibles y alarmantes, ya que no solo ponen en peligro a quienes las realizan, sino también a niñas y niños y al personal que debe intervenir ante emergencias.
Cualquier accidente en estos sectores implica operativos de rescate extremadamente complejos, con alto riesgo para todas las personas involucradas.
Finalmente, el organismo reiteró de manera enfática que la cartelería no es decorativa y que las restricciones existen para cuidar la vida. El incumplimiento de las normas conllevará consecuencias legales y sanciones severas, en un contexto donde la zona es fiscalizada de manera permanente durante toda la temporada.