Represas del Comahue: las concesionarias ya operan y prometen USD 400 millones en modernización
El gobierno nacional informó que las represas del Comahue pasaron oficialmente a manos de las empresas adjudicatarias: Edison Inversiones S.A.U. (Alicurá y Cerros Colorados), BML Inversora S.A.U. (El Chocón) y Central Puerto S.A. (Piedra del Águila).
Según el comunicado de la cartera económica a cargo de Luis Caputo, la toma de posesión se realizó sin interrupciones en la operación, despacho y comercialización de energía, asegurando la continuidad del servicio en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) mientras se completan los trámites administrativos definitivos.
Inversión millonaria en modernización
El gobierno aclaró que las concesionarias realizarán un revamping integral de las centrales, con USD 400 millones destinados a modernizar y renovar equipos, mejorar la eficiencia y elevar los estándares de seguridad operativa. Esta inversión se suma a los USD 700 millones pagados por la concesión, consolidando un compromiso a largo plazo con la seguridad energética del país.
Procedimiento ordenado y seguimiento del BCRA
La Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) coordinó las adecuaciones necesarias en despacho, liquidaciones y garantías para asegurar la transición sin impactos en el sistema eléctrico nacional.
La privatización también permitió al gobierno argentino reintegrar vencimientos y saldar el canje de monedas con Estados Unidos, con un ingreso total de USD 700 millones destinado a reforzar las reservas. Según el BCRA, la operación de las concesionarias contribuyó a este flujo de divisas en tiempo récord.
Un hito para el desarrollo energético
El comunicado oficial subraya que la toma de posesión marca un hito decisivo en la reorganización y modernización del sistema hidroeléctrico del Comahue, fortaleciendo la eficiencia y sostenibilidad de la generación eléctrica y consolidando un esquema de gestión basado en previsibilidad, reglas claras e inversión privada.
Con esta operación, las represas no solo garantizarán suministro seguro de energía, sino que también se integrarán a un plan de modernización tecnológica y expansión de la capacidad de generación, reforzando el papel estratégico de las hidroeléctricas en el desarrollo económico nacional.