Polémica en Villa La Angostura: repudio por una condena condicional a un conductor alcoholizado que causó una muerte
Una fuerte polémica se desató en Villa La Angostura tras un fallo judicial que otorgó una condena condicional a un conductor que, con 2,40 gramos de alcohol por litro de sangre, provocó la muerte de Gustavo Garro. La decisión fue repudiada por la organización Estrellas del Neuquén, que acusó a la Justicia local de enviar un mensaje de impunidad frente a los llamados asesinos al volante.
El caso que reavivó el debate por la violencia vial
Según denunció la ONG, el conductor alcoholizado causó un siniestro vial fatal que terminó con la vida de Garro. Pese al elevado nivel de alcoholemia, la Justicia resolvió que no cumpla pena de prisión efectiva, lo que generó indignación entre familiares de víctimas y organizaciones vinculadas a la seguridad vial.
Desde Estrellas del Neuquén remarcaron que “no fue un error, fue una decisión”, al sostener que manejar en estado de ebriedad implica asumir el riesgo de matar.
“La alcoholemia no es un atenuante, es un agravante”
En un comunicado público, la organización fue categórica al señalar que conducir alcoholizado no puede ser considerado un atenuante. “No es que no estaba en sus cinco sentidos: estaba alcoholizado”, expresaron, y subrayaron que la conducta debe ser evaluada como un agravante penal.
Para la ONG, el fallo naturaliza la violencia vial, banaliza la muerte y profundiza el dolor de las familias que pierden a un ser querido en hechos evitables.
El mensaje que deja la decisión judicial
Uno de los puntos más cuestionados es el impacto social del fallo. Desde Estrellas del Neuquén advirtieron que este tipo de resoluciones envía un mensaje peligroso tanto a las víctimas como a quienes hoy deciden tomar alcohol y manejar.
“Una familia queda condenada para siempre al dolor y a la ausencia, mientras el responsable no va a prisión”, afirmaron.
Exigencias a la Justicia de Villa La Angostura
Ante esta situación, la organización reclamó:
- Que la Justicia aplique la ley con perspectiva de seguridad vial y derechos humanos.
- Que matar al volante bajo los efectos del alcohol tenga consecuencias reales y efectivas.
- Que se ponga fin a la impunidad de los asesinos viales.
Un reclamo que se repite
El caso de Gustavo Garro vuelve a poner en el centro del debate la respuesta judicial frente a los siniestros viales con alcohol al volante, una problemática que año tras año se cobra miles de vidas en el país.
“Gustavo ya no vuelve. La Justicia sí puede —y debe— dejar de ser cómplice”, concluyó el comunicado, en un mensaje que resume el reclamo de las familias y organizaciones que piden penas más severas y efectivas frente a este tipo de delitos.