Desregulación cultural
El Gobierno disolvió el comité del INCAA que calificaba las películas por edad del público
El Gobierno nacional anunció la disolución del comité del Instituto Nacional del Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) encargado de calificar las películas según la edad del público. La decisión fue comunicada este miércoles por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien celebró el cese de lo que definió como una “veeduría estatal para películas para mayores”.
A través de un mensaje público, el funcionario confirmó la eliminación del organismo que establecía las clasificaciones etarias de las producciones cinematográficas exhibidas en el país, una función histórica dentro del esquema de control y regulación del INCAA.
El anuncio y el mensaje político
Para comunicar la medida, Sturzenegger recurrió a una cita del clásico italiano Cinema Paradiso, con una frase cargada de simbolismo sobre la despedida y el cierre de una etapa. En ese contexto, el ministro reivindicó la decisión como parte del proceso de reducción de la intervención del Estado en el ámbito cultural.
Desde el Gobierno sostienen que la eliminación del comité se alinea con la política general de desregulación y simplificación administrativa que impulsa la gestión del presidente Javier Milei.
Cambios en el rol del INCAA
La disolución del comité implica un cambio significativo en el rol del INCAA respecto del control y la supervisión de contenidos audiovisuales. Hasta ahora, el organismo era el encargado de definir las categorías de exhibición por edades, una herramienta utilizada tanto por salas de cine como por distribuidores.
Si bien no se detalló aún qué mecanismo reemplazará esa función o cómo se informará al público sobre la adecuación de los contenidos, la decisión abre un debate sobre la protección de audiencias y el alcance de la autorregulación en la industria audiovisual.
Repercusiones esperadas
La medida podría generar reacciones en el sector cultural y cinematográfico, donde históricamente existieron posturas divididas sobre el rol del Estado en la clasificación de contenidos. Mientras el Gobierno destaca la libertad de elección y la reducción de controles, distintos actores del ámbito audiovisual advierten sobre la necesidad de criterios claros para orientar a las familias y espectadores.
El anuncio se suma a una serie de reformas impulsadas por el Ejecutivo en organismos culturales, en el marco de la denominada “batalla cultural” y el rediseño del Estado promovido por la actual administración.