Justicia de Río de Janeiro pide prisión preventiva para la turista argentina acusada de racismo
La Justicia de Río de Janeiro solicitó la prisión preventiva de Agostina Páez, acusada de realizar gestos racistas y ofensas verbales a empleados de un bar en Ipanema. A pesar de encontrarse aislada en un departamento con tobillera electrónica, el Ministerio Público Fiscal considera que las medidas actuales no son suficientes para neutralizar el “peligro procesal” que representa.
Acusaciones de racismo e injuria racial
Según la denuncia, Páez insultó a un mozo llamándolo “negro” y a una cajera “mono”, realizando además gestos que simulaban al animal. El fiscal a cargo sostiene que la acusada persistió en su conducta discriminatoria incluso después de ser advertida, extendiendo los actos raciales a espacios públicos.
Medidas cautelares previas y argumentos del fiscal
Actualmente, Páez tiene colocada una tobillera electrónica que controla su cercanía a las fronteras, puede circular libremente por Río de Janeiro y posee su DNI. Sin embargo, el fiscal afirmó que su comportamiento demuestra “desprecio por las normas jurídicas y sociales” y baja adhesión a las órdenes judiciales, justificando la conversión de la medida cautelar en prisión preventiva.
Situación personal y acompañamiento familiar
Agostina debía regresar a Argentina hace más de tres semanas, pero permanece en Brasil junto a su hermana y amigas que viajaron para acompañarla. Vive en un departamento pagado por ella misma y enfrenta gastos importantes mientras espera la resolución judicial. Su abogado, Sebastián Robles, presentó un habeas corpus solicitando que se le permita continuar los trámites desde Argentina.
Contexto legal y próximos pasos
La causa judicial sigue abierta por “injuria racial”, y la decisión sobre la prisión preventiva dependerá del análisis de la Justicia brasileña en los próximos días. La defensa insiste en la protección del principio de inocencia y en la necesidad de garantizar derechos humanos durante el proceso.