2026-02-05

Cuba aceptó dialogar con Estados Unidos, pero Díaz-Canel exigió respeto a la soberanía

El presidente cubano abrió la puerta a negociaciones con la administración de Donald Trump, aunque advirtió que solo serán posibles sin presiones externas y en un marco de igualdad entre ambos países.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó este jueves la disposición de su gobierno a iniciar un diálogo con Estados Unidos, aunque dejó en claro que cualquier acercamiento deberá darse sin condicionamientos, presiones ni injerencias sobre la soberanía de la isla.

La declaración se produjo durante su primera alocución televisada tras la detención de Nicolás Maduro en Venezuela, en un contexto regional marcado por fuertes tensiones políticas y diplomáticas. “Sin presiones, sin precondicionamientos, en una posición de iguales, de respeto a nuestra soberanía, independencia y autodeterminación”, enfatizó el mandatario cubano.

Lee también: Recuperan una camioneta robada

Críticas al bloqueo y llamado a una relación “civilizada”

Díaz-Canel sostuvo que La Habana está dispuesta a trabajar junto a Washington en temas de interés común, siempre que no exista un sesgo ideológico previo. En ese sentido, cuestionó duramente el histórico bloqueo estadounidense:
“¿De cuántas cosas privamos a ambos pueblos por esa política decadente, prepotente y criminal?”, expresó ante medios locales.

El jefe de Estado planteó como objetivo central la construcción de una relación civilizada entre países vecinos, que permita generar beneficios concretos tanto para el pueblo cubano como para el estadounidense.

Versiones cruzadas sobre las negociaciones

Las declaraciones del presidente cubano contrastan con los dichos recientes de Donald Trump, quien aseguró que existen conversaciones con “las más altas esferas de Cuba”. Según el diario El País, desde el gobierno cubano desmintieron que exista un diálogo formal en marcha.

El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, aclaró que “ese diálogo no se ha empezado”, aunque reconoció que Washington conoce la predisposición de Cuba a negociar y que no hubo un rechazo explícito.

Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt elevó el tono al advertir que “el Gobierno cubano está en las últimas y a punto de caer”, y lanzó un mensaje directo a La Habana: “Tienen que tener cuidado en los comentarios dirigidos hacia el presidente de Estados Unidos”.

Lee también: Brasil ordenó la prisión preventiva de la abogada argentina acusada de racismo en Río de Janeiro

Crisis interna y escenario regional

El debate diplomático se da en medio de una grave crisis energética y social en Cuba, agravada por la interrupción del suministro de petróleo venezolano. La situación generó apagones de hasta 20 horas diarias y largas filas en estaciones de servicio.

Frente a este escenario, Díaz-Canel apeló a la resistencia colectiva:
“Sé que vamos a vivir tiempos difíciles, pero los vamos a superar entre todos con resistencia creativa”, afirmó.

En paralelo, sectores de la sociedad civil y juristas cubanos reclaman que cualquier eventual acuerdo con Estados Unidos incluya una amnistía general para presos políticos, similar a la aplicada en Venezuela. “Es el mecanismo idóneo para abordar el conflicto estructural asociado a la prisión política”, explicó el especialista Eloy Viera Cañive.

Lee también: Junín de los Andes avanza en la organización de una nueva Fiesta Nacional del Puestero

Trump insiste en un posible acuerdo

Desde Washington, Trump volvió a referirse a Cuba días atrás, al asegurar que su gobierno mantiene contactos con las autoridades del país caribeño y que espera alcanzar un entendimiento. “Creo que vamos a llegar a un acuerdo. Veamos qué pasa”, dijo a bordo del Air Force One.

El mandatario estadounidense también vinculó la situación cubana con la caída del régimen venezolano y advirtió que la falta de petróleo no debería derivar en una crisis humanitaria. “Probablemente vendrán a nosotros y querrán hacer un trato. Así que Cuba será libre nuevamente”, concluyó.

Te puede interesar