Trabajo y fruticultura
Caída de la fruticultura y controles por llegada de trabajadores sin empleo a Neuquén
El subsecretario de Trabajo de la provincia de Neuquén, Pablo Castillo, explicó que la fruticultura regional atraviesa una fuerte caída en la demanda de mano de obra, como consecuencia de las tormentas de fin de año, que impactaron con mayor intensidad en Río Negro y redujeron significativamente el volumen de fruta disponible para la cosecha.
Según detalló el funcionario en zonas como San Patricio del Chañar y Añelo se registró además un proceso de desmonte y cambio de matriz productiva, con productores que abandonaron la fruticultura para dedicarse a cultivos como la alfalfa. Esta transformación redujo aún más la necesidad de trabajadores temporarios, afectando de manera directa a los trabajadores golondrina que llegan cada temporada para las tareas de cosecha, especialmente de pera, que requiere personal capacitado.
Pese a este escenario, durante enero arribaron colectivos con trabajadores provenientes principalmente de Tucumán y Río Negro, muchos de ellos sin empleo asegurado ni destino definido. Castillo advirtió que algunos sectores cobraban a estas personas para trasladarlas, aun sabiendo que no había trabajo disponible, dejándolas prácticamente a la deriva.
La situación generó preocupación en localidades como Vista Alegre, Centenario y El Chañar, donde numerosos trabajadores quedaron circulando en la vía pública con la expectativa de conseguir empleo. “Es difícil manejarlo porque no se le puede decir a una persona que no baje del colectivo”, explicó el subsecretario.
Ante este panorama, el gobierno provincial desplegó un operativo conjunto con intendentes, fuerzas de seguridad y organismos nacionales. Participaron Transporte de Neuquén, Gendarmería, RENATRE, UATRE y autoridades municipales, mientras que el ministro Marcelo Castelli se puso al frente de la coordinación general.
Además, se estableció contacto directo con el gobierno de Tucumán para frenar el envío desordenado de trabajadores. La medida fue clara: quienes no contaban con alta laboral o un trabajo definido debían regresar en un plazo de 48 a 72 horas.
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que la prioridad fue evitar que las personas quedaran varadas, sin vivienda ni condiciones dignas, durmiendo en la calle. En ese marco, los colectivos debieron retornar con los trabajadores, ya que el permiso de ingreso estaba vinculado exclusivamente a la existencia de un empleo concreto.
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