Neuquén obtuvo la autorización de Nación y avanzará con la pasarela peatonal sobre el río Cuyín Manzano
El gobierno de la provincia del Neuquén logró destrabar el último paso administrativo que faltaba para comenzar la construcción de la pasarela peatonal sobre el río Cuyín Manzano, una obra largamente esperada por las familias de la zona. La autorización fue formalizada este viernes tras la firma de un acta acuerdo con organismos nacionales, lo que deja el proyecto en condiciones de iniciar su ejecución.
Luz verde de Nación para una obra dentro de un parque nacional
El aval nacional era indispensable porque la infraestructura se emplazará dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, en la Región de los Lagos. El acuerdo fue rubricado entre la Subsecretaría de Recursos Hídricos, la Dirección Provincial de Vialidad y la Administración de Parques Nacionales, despejando el camino hacia el inicio efectivo de los trabajos.
Inversión provincial y plazos de ejecución
La obra demandará una inversión superior a los 1.400 millones de pesos, que será cubierta en su totalidad con recursos de la Provincia del Neuquén. El proceso licitatorio ya se encuentra avanzado, el financiamiento está garantizado y el proyecto cuenta con habilitación ambiental. El plazo estimado de ejecución es de nueve meses desde el arranque formal de los trabajos.
Una pasarela diseñada para la cordillera
La estructura tendrá una longitud total de 105 metros y estará conformada por una pasarela metálica reticulada de acero de alta resistencia. El diseño contempla cargas peatonales permanentes, acumulación de nieve y fuertes vientos, condiciones habituales en la zona cordillerana.
Se apoyará sobre fundaciones profundas de hormigón armado en ambas márgenes del río, calculadas según el régimen hidráulico y posibles crecidas extraordinarias. Además, contará con calzada antideslizante, barandas de seguridad, señalización y tratamiento anticorrosivo, respetando las exigencias ambientales del área protegida.
Una respuesta a una demanda histórica
La nueva pasarela reemplazará a la estructura que fue arrasada por una crecida en 1992. Desde entonces, las familias que viven en la margen derecha del río deben cruzar solo cuando el clima lo permite o permanecer aisladas durante lluvias intensas y períodos de deshielo.
Más de 20 familias del paraje se verán beneficiadas de manera directa, garantizando un acceso seguro y permanente a servicios esenciales como salud, educación y abastecimiento.
Con la firma del acta acuerdo, la Provincia quedó formalmente habilitada para iniciar la obra y dar respuesta a una demanda de más de tres décadas, reforzando la conectividad y el arraigo en las zonas rurales del sur neuquino.