Precio del gas natural en Europa se dispara 45% tras interrupción de la producción de GNL en Qatar
Los precios del gas natural en Europa aumentaron cerca de 45% este lunes, menos de 48 horas después de que Irán lanzara ataques contra instalaciones estratégicas en Qatar y países vecinos, en una escalada derivada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La ofensiva iraní incluyó objetivos vinculados a la infraestructura energética qatarí, lo que llevó al cese inmediato de la producción de gas natural licuado (GNL) en la mayor planta del mundo.
Cese de operaciones en la mayor planta de GNL
Desde QatarEnergy confirmaron que la planta de GNL alimentada por el yacimiento South Pars/North Dome, el mayor campo de gas compartido del mundo, interrumpió sus operaciones ante los daños y el riesgo de continuidad de los ataques.
Esa instalación era un pilar para el abastecimiento de gas licuado hacia Europa y Asia, y su paralización generó un fuerte impacto en las expectativas de suministro global.
Cierre del estrecho de Ormuz y cadenas de suministro afectadas
Además, Irán anunció el cierre del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte marítimo de petróleo y gas desde el Golfo Pérsico hacia Europa y otras regiones. La medida profundiza la tensión geopolítica y añade presión adicional sobre los mercados energéticos internacionales.
Mercados europeos: precios al alza
Como resultado de estos eventos, el precio de referencia del gas natural para Europa, medido en el mercado virtual de los Países Bajos gestionado por Gasunie, escaló a 46 euros por megawatt/hora.
Este salto refleja el temor de los operadores por una posible restricción prolongada del suministro de GNL, justo cuando la región se prepara para enfrentar demandas variables en un contexto de recuperación económica.
Impacto global y riesgos de contagio
La interrupción de la producción de GNL en Qatar y los cierres de rutas clave de exportación multiplican los riesgos para la estabilidad de los precios energéticos globales. La Unión Europea y varios países importadores de gas licuado podrían ver encarecidos sus costes de energía en medio de un contexto ya tensionado por la crisis geopolítica.