Mataron de un disparo a un policía en Córdoba: el dueño de casa creyó que era un ladrón
Una tragedia sacudió a la ciudad de Córdoba luego de que un efectivo de la Policía de Córdoba muriera tras recibir un disparo cuando ingresó a una vivienda que había sido asaltada minutos antes.
El dueño de la casa disparó creyendo que se trataba de uno de los delincuentes que habían entrado a robar y terminó matando al agente.
La víctima fue identificada como Luis Azabal, suboficial principal de 56 años, quien estaba próximo a jubilarse. El hecho ocurrió el jueves por la noche en una vivienda ubicada en calle Nepper al 5900, en el barrio Villa Belgrano, en la zona norte de la capital provincial.
El asalto previo
Todo comenzó cuando al menos dos delincuentes armados ingresaron a la vivienda y amenazaron a la pareja que vive allí.
Según la investigación, los ladrones ataron a la mujer y le apoyaron un cuchillo en el cuello mientras exigían dinero y objetos de valor. En medio del asalto, el propietario subió al primer piso para buscar más dinero.
Los delincuentes lograron escapar con más de 1.000 dólares y distintos objetos, luego de que vecinos alertaran a la policía sobre lo que estaba ocurriendo.
El operativo y el disparo
Tras el aviso, la policía montó un operativo cerrojo en la zona para intentar dar con los sospechosos.
En ese contexto, el suboficial Azabal ingresó a la vivienda para verificar la situación. Allí, el propietario Paolo Zambelli, de 39 años, disparó con una pistola Glock 9 milímetros, creyendo que se trataba de uno de los ladrones.
El proyectil impactó en la clavícula izquierda del policía y llegó hasta el corazón, provocándole heridas mortales. El agente fue trasladado de urgencia al Sanatorio Allende del Cerro, pero falleció poco después.
La situación judicial
Tras el hecho, Zambelli fue detenido, aunque horas más tarde recuperó la libertad.
La Justicia lo imputó por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y exceso en la legítima defensa, mientras continúa la investigación.
Durante el procedimiento, la policía secuestró tres armas en la vivienda: dos pistolas y una escopeta, todas ahora a disposición judicial.
El caso es investigado por los fiscales Jorgelina Gutiez y Víctor Chiapero, mientras los delincuentes que iniciaron el asalto continúan prófugos.