El PBI creció 4,4% en 2025, pero mostró señales de desaceleración hacia fin de año
El Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina registró un crecimiento del 2,1% en el último trimestre de 2025 y acumuló un alza del 4,4% en todo el año, de acuerdo con el informe difundido por el INDEC.
Si bien los datos confirman una recuperación de la actividad económica, también reflejan una desaceleración en comparación con los períodos anteriores, especialmente hacia el cierre del año.
Qué impulsó el crecimiento en 2025
La expansión anual estuvo explicada principalmente por el aumento del consumo y la inversión. El consumo privado creció 7,9% y se consolidó como el principal motor de la economía, mientras que el consumo público tuvo una suba leve del 0,2%.
A su vez, las exportaciones aumentaron 7,6% y la formación bruta de capital fijo —indicador clave de la inversión— registró un fuerte salto del 16,4%, uno de los datos más destacados del informe.
En términos de participación, el consumo privado representó el 70% del PBI, seguido por la inversión (16%), las exportaciones (15,6%) y el gasto público (14,9%).
Los sectores que más crecieron
Desde el punto de vista de la oferta, el crecimiento estuvo liderado por la intermediación financiera, que se expandió un 24,7% y fue el sector de mayor dinamismo en todo el año.
También mostraron desempeños positivos la explotación de minas y canteras (8%), los hoteles y restaurantes (7,4%) y el sector agropecuario —agricultura, ganadería, caza y silvicultura— con una suba del 6,2%.
En total, 13 sectores de actividad registraron crecimiento durante 2025, lo que refleja una recuperación relativamente extendida en la economía.
Los rubros que cayeron
Sin embargo, no todos los sectores lograron crecer. La pesca fue la actividad con peor desempeño, con una caída del 15,2%, seguida por los hogares con servicio doméstico (-1,1%) y la administración pública y defensa (-1%).
Estos datos muestran un escenario heterogéneo, con diferencias marcadas entre rubros.
Último trimestre: menor ritmo de actividad
Durante el cuarto trimestre del año, el crecimiento interanual fue del 2,1%, impulsado principalmente por las exportaciones, que aumentaron 10,9%, y el consumo privado, que subió 4,1%.
En contraste, la inversión retrocedió 2,1% y el consumo público cayó 0,1%, lo que contribuyó a moderar el crecimiento general.
En la medición desestacionalizada, el PBI avanzó apenas 0,6% frente al trimestre anterior, lo que confirma una desaceleración en el ritmo de actividad hacia el cierre del año.
Por debajo de las previsiones internacionales
El crecimiento anual del 4,4% quedó levemente por debajo de las estimaciones de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, que proyectaba un 4,5%, y el Banco Mundial, que estimaba un 4,6%.
Un año de recuperación con matices
El balance de 2025 muestra una economía en expansión, sostenida por el consumo, la inversión y el empuje del sector externo. Sin embargo, la desaceleración en los últimos meses y el desempeño dispar entre sectores plantean interrogantes sobre la capacidad de sostener ese crecimiento en el corto plazo.