2026-03-27

El “Chino” Tapia despidió a su esposa en Villa La Angostura: el emotivo homenaje del campeón del mundo

El exjugador de la Selección Argentina eligió la localidad neuquina para despedir a su compañera de vida. La pareja había construido allí una historia marcada por el amor y el arraigo.

El exfutbolista y campeón del mundo en México 1986, Carlos Daniel “El Chino” Tapia, protagonizó un emotivo momento en Villa La Angostura al despedir a su esposa, Viviana Juricka, quien luchó durante años contra una grave enfermedad.

La ceremonia tuvo lugar en la localidad neuquina donde la pareja había decidido establecerse hace décadas, convirtiendo ese entorno natural en parte fundamental de su historia familiar.

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Un vínculo con Villa La Angostura que nació en los años ’90

La relación de Tapia con Villa La Angostura se remonta a principios de la década del ’90, cuando junto a su esposa comenzaron a visitar la región.

Tras una etapa en Europa —cuando el exjugador defendió los colores del club Lugano de Suiza—, la pareja buscaba un lugar que les recordara los paisajes alpinos. Fue así como encontraron en la villa neuquina un destino que los conquistó.

Con el tiempo, esas visitas se transformaron en una decisión de vida: radicarse en la localidad y formar allí su hogar.


Un referente del fútbol que se convirtió en vecino de la villa

El “Chino” Tapia, recordado por su paso por Boca Juniors y por haber sido parte del plantel campeón del mundo junto a Diego Armando Maradona, construyó un fuerte vínculo con la comunidad local.

Junto a su esposa e hijas, compartió largas temporadas en la ciudad, generando lazos con vecinos y consolidándose como una figura muy querida en Villa La Angostura.

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Un emotivo adiós en un lugar cargado de historia personal

El homenaje a Viviana Juricka se realizó en el mismo entorno natural que ambos eligieron para desarrollar gran parte de su vida.

Rodeado por el paisaje cordillerano, los lagos y la vegetación característica de la región, Tapia despidió a su compañera en un lugar que simboliza su historia compartida.

Villa La Angostura fue mucho más que un lugar de residencia: se convirtió en el espacio donde construyeron su vida familiar, consolidaron amistades y encontraron un sentido de pertenencia que perduró hasta el final.

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